SO- T2 Influencia de la evolución y la cultura

Este capítulo trata de mostrar la influencia, por separado y conjunta, de nuestra historia evolutiva como especie y de la cultura en nuestra forma de pensar, sentir y actuar socialmente. Los procesos que estudia la Psicología Social, de los que se ocupa esta asignatura, adquieren así una perspectiva más amplia que el “aquí y ahora” que caracteriza algunos enfoques psicosociales. Esta visión más amplia puede ayudar al psicólogo en su profesión, cualquiera que sea su ámbito de trabajo, para evitar caer en dicotomías erróneas (innato-adquirido, naturaleza-cultura, predeterminado-modificable...) y en determinismos de uno u otro signo (genético o cultural), siendo consciente en todo momento de que el comportamiento social de las personas no tiene una única causa, de que los procesos que influyen en él tienen un origen muy anterior al propio individuo y de que la presencia implícita de los demás (en forma de patrones culturales) ejerce una influencia decisiva en esos procesos psicológicos y en ese comportamiento.
La idea fundamental de este tema es que la presencia de los demás ha ejercido influencia en la mente y la conducta del ser humano a lo largo de toda su historia como especie. Esa presencia, que en un principio probablemente era sólo física, ha provocado que nuestro cerebro evolucionara en una dirección determinada. Gracias a los mecanismos y procesos que iban desarrollándose para la adaptación a la vida en grupo, se fue haciendo posible la influencia de los otros aun sin estar físicamente presentes (presencia imaginada), de manera que la vida social fue haciéndose más compleja y la capacidad para la cultura (capacidad que compartimos con otras especies) alcanzó un ritmo de evolución sin precedentes. En ello ha tenido un papel esencial la creación, acumulación y transmisión (a través del espacio y del tiempo) de prácticas conductuales útiles para la adaptación al medio, así como de significados y formas de interpretar la realidad. De esta forma, llegó a ser posible que la presencia de los demás influyera también de forma implícita, a través de esas prácticas y significados compartidos y transmitidos.
Para poder alcanzar los resultados de aprendizaje previstos en este tema, es importante comprender y asimilar los siguientes puntos:

  • La especie humana ha evolucionado en un ambiente social por la necesidad de coordinarse con otros para hacer frente a las exigencias del medio físico.
  • La coordinación y la convivencia en grupo planteaban una serie de demandas (por ejemplo, encontrar un equilibrio entre los intereses individuales y grupales) que provocaron que nuestro cerebro evolucionara en una dirección concreta, cuya consecuencia fue el desarrollo de nuestras capacidades cognitivas y de los procesos psicosociales en general. La más decisiva para el futuro de nuestra especie fue la capacidad para la cultura, que ha acabado influyendo en su evolución.
  • La cultura ha adquirido tal importancia para el ser humano que éste ha llegado a depender de ella para sobrevivir.
  • La cultura puede entenderse como un conjunto de estrategias de adaptación al medio compartidas y transmitidas. De ahí que ante entornos diferentes se planteen estrategias distintas, lo que daría lugar a la variabilidad cultural que caracteriza a nuestra especie.
  • De las dimensiones descritas para medir esa variabilidad cultural, la de “individualismo-colectivismo” es la que más utilizan los psicólogos sociales para explicar las diferencias culturales en los procesos que estudian. Esta dimensión trata de dar respuesta al problema universal de la relación del individuo con el grupo.
  • La Psicología Social se ocupa de estudiar cómo el contexto (características de la situación, presencia de otros e interacción con ellos), afecta a nuestros procesos psicológicos y conductas. Pero esa influencia no es directa, sino mediada por la interpretación que hacemos de él. Esa interpretación no sería posible sin las capacidades y procesos psicosociales desarrollados a lo largo de la evolución, ni serviría para funcionar en un medio social sin el acervo cultural que nos permite tener una visión de la realidad compartida con otros.
  • En ciertos contextos situacionales la conducta puede estar guiada principalmente por los procesos psicológicos universales, mientras que en otros la cultura juega un papel prioritario. Pero, en el fondo, existe siempre una influencia conjunta de la evolución y la cultura, porque bajo la diversidad cultural que se observa en muchos procesos psicosociales subyace una universalidad que interactúa inevitablemente con las variables culturales. Esta interacción se podrá apreciar a lo largo del manual de la asignatura, ya que en varios capítulos se incluyen cuadros donde se analiza esa influencia en procesos psicosociales específicos.
Apuntes del tema