PB- T6 Organización general del Sistema Nervioso

Nuestro SN es el encargado de recibir la información del ambiente, analizarla y elaborar un plan de acción con respecto a ella. Además de coordinar nuestra relación con el medio ambiente, ejerce el control del estado interno de nuestro organismo Para todo esto, el SN cuenta con complejos circuitos constituidos por neuronas. El estudio de estas células será el primer punto que se analizará en este capítulo, aunque como se verá no son las neuronas las únicas células que componen nuestro SN. Conocer la estructura de las neuronas nos ayuda a comprender cómo funcionan individualmente y la forma en que se agrupan en circuitos que median las funciones exclusivas del SN como son, entre otras, el procesamiento de la información sensorial, la coordinación de los sistemas de respuesta, el almacenamiento de la información y destrezas, el habla y las emociones. Una vez descritas las células del SN, presentaremos un esquema de la organización anatómica del SN, deteniéndonos únicamente a explicar algunos aspectos del Sistema Nervioso Periférico, ya que la organización anatómica y funcional del Sistema Nervioso Central será tratada con detenimiento en el próximo capítulo. Por último, se examinarán aquellos sistemas que tienen como finalidad el mantener las condiciones óptimas para el funcionamiento del SN.

Para iniciar el estudio del SN, en un primer apartado se presentan los elementos más simples que lo constituyen. Como el resto de los órganos de nuestro cuerpo, el SN está formado por células. Neuronas y glía son las células del SN. Es importante que conozca y distinga las características y las funciones de estos dos tipos de células. Se ha de tener en cuenta que las neuronas son las células más importantes para llevar a cabo las funciones exclusivas del SN y de ellas seguiremos hablando en el resto de temas. Ésta es la razón por la que todo lo que se explica en el apartado dedicado a las células del SN sea fundamental para tener una base sólida que permita estudiar posteriormente cómo se comunican, qué circuitos organizan, qué sustancias químicas intervienen, etc.

Las neuronas son las encargadas de registrar los cambios en nuestro entorno o en nuestro propio organismo, de comunicárselo a otras neuronas y organizar las respuestas a lo que hemos percibido. Pero además de la realidad que podemos ver, oír, tocar, su funcionamiento nos hace capaces de pensar, hablar, sentir emociones, crear obras de arte o hacer descubrimientos científicos. Para realizar estas tareas tan especializadas las neuronas cuentan con importantes peculiaridades. Las neuronas integran la información que reciben a través de los contactos sinápticos y la trasmiten a otras células. Esta función que es la base de nuestra conducta y de nuestros procesos mentales no podría producirse si no fuera por, en primer lugar, las características de las tres zonas diferenciadas de las neuronas: el cuerpo celular, las dendritas y el axón, y, en segundo lugar, la particular estructura y funcionamiento de la membrana neuronal. Las propiedades de la membrana neuronal permiten que se genere, conduzca y transmita el impulso nervioso, elemento responsable de la comunicación neuronal, que es la solución al problema de conducir la información tanto de un lugar a otro del SN, como entre el SN y otras partes de nuestro organismo. El tema 10 se dedicará a profundizar en cómo se produce a comunicación neuronal y para ello es fundamental conocer la descripción que se realiza en este apartado de las características estructurales y funcionales de la neurona.

Aunque las neuronas sean las unidades funcionales del SN, no son las únicas células que lo componen. Existe otro tipo de células: las células gliales (neuroglía o glía), que desempeñan un papel fundamental para mantener a las neuronas en las condiciones óptimas que aseguren su supervivencia y una correcta comunicación neuronal. Se ha de diferenciar claramente los diferentes tipos de células gliales y conocer las funciones que realizan. Aunque tradicionalmente se han adjudicado a las células gliales funciones de mantenimiento de las neuronas, actualmente se están descubriendo nuevos datos que indican la participación activa de estas células en el funcionamiento del SN.

Conocidos cuáles son los componentes más elementales de nuestro SN, se presenta la organización general del SN. Antes de avanzaren la descripción de esta organización, en el apartado Ejes y planos de referencia, se explican qué términos se utilizan en Neuroanatomía para situar los diversos núcleos y estructuras del SN. Es muy importante que se familiarice con esta terminología para aprender a orientarse cuando se realicen las descripciones de los diferentes componentes anatómicos del SN.

El SN tiene dos componentes principales: el sistema nervioso central (SNC), que es el centro de control del SN, y el sistema nervioso periférico (SNP), que incluye las vías que ponen en comunicación el SNC con nuestro organismo. El SNC incluye el encéfalo y la médula espinal, las partes del SN que se localizan respectivamente dentro del cráneo y de la columna vertebral. El SNC está en constante comunicación con el resto de nuestro cuerpo a través de vías neuronales que le permiten recibir información del ambiente interno y externo, ejecutar respuestas motoras y coordinar los demás órganos para mantener funciones vitales como la respiración y la digestión. Todas estas vías nerviosas externas al encéfalo y la médula espinal forman el SNP, constituido por los nervios y ganglios que comunican el SNC con el resto de nuestro organismo.

La organización del SNC se estudiará con detalle en el próximo capítulo en el que se describirán las características de las diferentes divisiones que lo componen, por lo que en este apartado de aproximación a la organización del SN, nos limitaremos a presentar un esquema de estas divisiones para tener, de momento, una referencia de la organización general del SNC. Consideramos que resulta más fácil conocer las principales divisiones que se hacen del encéfalo si comprendemos cómo se ha formado en las primeras etapas de la vida. Dado que el tema 8 se dedica exclusivamente a describir el desarrollo del SN, en este apartado sólo se hace referencia a cómo se originan las principales divisiones.

A continuación nos detenemos a explicar la organización del SNP. Los nervios del SNP transportan información sensorial y motora. Por un lado envían información sensorial (aferencias) al SNC, pero también llevan los mensajes que desde el SNC (eferencias) llegan a músculos, glándulas, órganos internos, etc. A través de los nervios, el encéfalo y la médula espinal se comunican con el resto del cuerpo y, según se originen en un lugar u otro, constituyen los nervios craneales o espinales.

El SNP está formado por dos divisiones: el SN somático y el SN autónomo o visceral. El SN somático hace posible la relación del organismo con el medio externo. Incluye vías aferentes, que llevan información al SNC desde los órganos sensoriales que recogen información del ambiente, y vías eferentes que controla el movimiento de los músculos esqueléticos. Éste es un esquema general de cuál es la organización del SN somático, que se estudiará con detalle, y desde una perspectiva funcional, en los temas dedicados a los sistemas sensoriales y al sistema motor.

El SN autónomo (SNA) está implicado en el control del estado interno de nuestro organismo regulando la actividad de los sistemas respiratorio, digestivo, vascular, etc. Controla el funcionamiento de glándulas, vasos sanguíneos y órganos internos, ajustando su respuesta en función de las condiciones a las que el organismo está sometido. Al igual que el sistema nervioso somático, incluye vías aferentes que informan del estado de los órganos internos y vías eferentes implicadas en regular el funcionamiento de estos órganos. En el tema 12, dedicado a los sistemas efectores, se explicará su organización y las funciones que controla.

Se completa la visión macroscópica del SN que se da en este capítulo explicando aquellos sistemas que tienen como finalidad proteger y mantener las condiciones óptimas para su adecuado funcionamiento. El SNC, además de estar protegido por estructuras óseas, también cuenta con la protección que le proporcionan una serie de láminas que le rodean, las meninges. La protección se incrementa al estar inmerso en el líquido cefalorraquídeo que envuelve el encéfalo y la médula espinal. Por último, se estudian los sistemas arteriales a través de los cuales llega un abundante aporte sanguíneo al encéfalo y la protección química que proporciona la barrera hematoencefálica.

 

Apuntes del tema