Desarrollo I

En este capítulo vamos a abordar los orígenes de la comunicación y la adquisición del lenguaje y su relación con el pensamiento.
Veamos las tres características que, según Michael Tomasello (2006), diferencian la comunicación lingüística humana de la de otras especies:

  1. Su carácter simbólico: los símbolos lingüísticos son convenciones sociales que permiten compartir estados mentales.
  2. Su carácter gramatical: los símbolos lingüísticos se utilizan según determinadas construcciones gramaticales con significado.
  3. Las diferentes lenguas que han desarrollado los diferentes grupos humanos.

La naturaleza social hace que el bebé, ya desde su nacimiento, trate de comunicarse con gestos y sonidos que muestran deseos y emociones y que sirven para explorar y ejercitar el tracto articulatorio lo que facilita el habla.
Al finalizar el primer año los bebes suelen emitir sus primeras palabras, avanzado rápidamente, de tal forma que a los tres años muchos niños hablan con soltura y fluidez.
El habla se convierte en una herramienta de control de la conducta durante la realización de tareas cognitivas. Así, el desarrollo de las capacidades simbólicas y comunicativas del lenguaje permiten su uso como ayuda en el desarrollo del pensamiento.
La adquisición del lenguaje es un conjunto de procesos y habilidades (fonológicas, léxicas y gramaticales) relacionadas, pero diferentes y con patrones de adquisición diversos.

La capacidad lingüística es el rasgo distintivo de lo humano, permitiendo el desarrollo de organizaciones sociales complejas.
El lenguaje es un requisito de la vida en sociedad y la naturaleza social del lenguaje resalta en cuanto a sus orígenes. Así, el lenguaje es considerado una invención social, cultural, producto de las capacidades cognitivas generales al campo comunicativo.
La concepción clásica sobre el origen del lenguaje la ofrece Piaget. Según éste, aunque existieran algunos rasgos peculiares del aprendizaje del lenguaje, debido a la maduración biológica (periodos sensibles), su adquisición se realiza de la misma forma que otros tipos de aprendizaje cognitivos, en interacción con el habla de los adultos.
Chomsky cuestionó esta concepción clásica con sus aportaciones. Él sostiene que el lenguaje responde a una facultad, órgano mental específico o módulo con dos características principales:

  1. Carácter encapsulado: funcionamiento independiente de otros procesos cognitivos.
  2. Naturaleza innata: impreso en los circuitos neurológicos del cerebro y transmisible a través de la herencia genética.

Para Chomsky el rasgo principal de la comunicación lingüística es la CREATIVIDAD, el hecho de que los niños de cinco años sean capaces de producir y comprender infinidad de oraciones, muchas de las cuales no han oído previamente. Esta gramática generativa del niño se configura a partir de la observación de unos “datos lingüísticos primarios”.
De esta manera, Chomsky propone la existencia de un dispositivo innato de adquisición del lenguaje (DAL) que, a partir de unos datos lingüísticos primarios “muy reducidos y degradados”, permite en un periodo de tiempo corto la adquisición de la gramática.
Según la teoría de los principios y parámetros, los niños poseen una gramática universal innata, constituida por principios que incluyen diversos parámetros posibles:

  • La adquisición del lenguaje se reduce al establecimiento de los parámetros que caracterizan la gramática de una lengua ( concepción radicalmente innatista).
  • El argumento principal a favor de esta concepción está basado en la pobreza del estímulo, es decir, en que los niños son capaces de aprender su lengua materna a partir de unos datos lingüísticos primarios.
  • También sostienen que, en realidad, en la experiencia lingüística de los niños pequeños no existen “datos negativos”, es decir, los niños no reciben una corrección sistemática de los errores que comenten durante la adquisición del lenguaje.

Vamos a verlo en la práctica: Un parámetro que diferencia las lenguas es la existencia o la carencia de un sujeto explícito, o parámetro de “sujeto-nulo:

  • Por ejemplo, en la lengua española muchas oraciones son gramaticalmente correctas aunque no aparezca el sujeto, mientras que en otras como el inglés exigen siempre la presencia del sujeto.
  • Cuando un niño escuche oraciones sin sujeto explícito se activara (trigger) el establecimiento del valor positivo en el parámetro de sujeto-nulo.

Los partidarios de este enfoque niegan que exista un aprendizaje en sentido estricto de la lengua, y sostienen que la adquisición de la gramática de una lengua consiste en el proceso de determinación de los valores correctos en los parámetros de la gramática universal.

Poco después de la teoría chomskiana, en los años 70, los investigadores empiezan a interesarse por la comunicación temprana, desencantados al no poder resolver el problema del lenguaje desde una perspectiva centrada en la sintaxis.
Se replanteó el problema centrándose en la semántica y la pragmática:

  • SEMANTICA: Enfoque lingüístico centrado en el estudio de la relación que se establece entre las palabras y sus significados. Esta aproximación estudió la conexión entre la estrucutra del lenguaje y el conocimiento sensoriomotor del entorno ( relación causa-efecto).
  • PRAGMATICA: Enfoque lingüístico que estudia el lenguaje en el marco de las situaciones en que se utiliza y las funciones que cumple para sus usuarios (invitar, alentar, engañar, compartir, etc).

Desde el punto de vista de la fundamentación teórica fueron esenciales las aportaciones de filósofos como Austin o Searle, que enfatizaban la distinción entre aquello que se dice (el acto locucionario) y el objetivo con que se dice (el acto ilocucionario), y cuya adecuada transmisión sería la verdadera meta comunicativa.
El enfoque funcional subraya la dimensión pragmática como variable indispensable en el estudio del lenguaje. Esta tendencia trajo consigo nuevos factores centrales a la hora de explicar el uso y la estructura del lenguaje:

  • intención comunicativa de los hablantes,
  • la posesión de un marco de referencia compartido,
  • las consecuencias que se derivan de los actos de habla, o
  • los contextos en que éstos se producen.

Bruner (1983) propone dispositivos de interacción previos para que los bebés aprendan. Por ejemplo, los formatos de interacción, que son pautas estandarizadas que hacen posible la actuación por turnos entre el bebé y el adulto:

  • Su peculiaridad es que implica roles que, con el tiempo, se vuelven reversibles.
  • En sus comienzos estas estructuras de interacción están dirigidas por el adulto (toma y daca, cucu tras).

Kay descubrió que los bebés humanos realizan pausas en la succión que no suceden en otros mamíferos y que no responden a ninguna función fisiológica:

  • Estas pausas eran sistemáticamente contestadas por las madres, quienes reaccionaban hablando o tocando al bebé hasta que éste iniciaba de nuevo la succión.
  • La conclusión de esta autora es que la única función de dichas pausas es facilitar la interacción por turnos, contribuyendo a implantar los ritmos propios de un diálogo.

La aproximación funcional ha contribuido a recuperar los planteamientos del psicólogo soviético Liev Vygotski. Este autor recalca que nuestras conductas no suceden en el vacío, sino en el marco de escenarios sociales.
Vamos a ver de manera resumida los principales logros comunicativos que tienen lugar antes de la aparición del lenguaje.

ETAPAS DE LA COMUNICACIÓN PREVERBAL: basado en el modelo original de Schaffer (1984)

  • Estadio 1. Preadaptaciones para interactuar con las personas (0-2 meses).
    • El bebé manifiesta una inclinación social innata que le facilita el trato con los adultos.
    • Imita expresiones faciales, prefiere determinados rostros o voces. Estas capacidades son de índole expresiva.
  • Estadio 2. Interés activo por las personas (2-5 meses).
    • En este periodo las conductas se empiezan a tornar propositivas. Por ejemplo, la mueca muda hacia la sonrisa capaz de surgir en respuesta a un estimulo positivo del adulto.
    • También empieza a organizarse la interacción bebé-adulto en el contexto de juegos marcado por el afecto positivo. Son los llamados juegos “cara a cara”.
  • Estadio 3. Interés por los objetos (5-8 meses).
    • A partir de este estadio el bebé se puede adelantar a las acciones del adulto ( conductas anticipatorias).
    • Por ejemplo, una leve inclinación del adulto en la cuna hace que el bebé alce sus brazos como adelanto de la conducta de ser cogido. Esta conducta anticipatoria aumenta la sensación de complicidad.
    • Por otro lado, las mejoras en la motricidad provocan un interés en el bebé por la manipulación de objetos.
    • Sin embargo en el desarrollo comunicativo, el bebé todavía es incapaz de integrar dos objetivos en un mismo marco, es decir, no es capaz de jugar a la pelota con el adulto: o juega a la pelota o juega con el adulto.
  • Estadio 4. Coordinación de personas y objetos (8-l8 meses).
    • En esta etapa el bebé accede a la comunicación triádica, que se produce cuando los interlocutores se comunican acerca de un asunto ajeno a sí mismos.
    • Aparición de los primeros gestos comunicativos como señalar con el dedo, mostrar un objeto...
    • Bates, Camaioni y Volterra (1976) dividieron los gestos comunicativos en dos grupos según su objetivo pragmático:
      1. Gestos protodeclarativos: son los destinados a compartir el interés por un asunto.
      2. Gestos protoimperativos: son actos preverbales en los que el niño intenta usar al adulto como un medio para alcanzar una meta. En estos actos el objetivo es alcanzar un objeto o conseguir la realización de una acción, y el adulto es visto como el medio para este conseguir el fin.
  • Estadio 5. Incorporación del lenguaje a la comunicación (de 18 meses en adelante).
    • Esta última etapa coincide con el momento en que las palabras comienzan a insertarse en el seno de las rutinas comunicativas ya establecidas.
    • El aprendizaje de las palabras sólo es posible cuando bebé y adulto son capaces de tener una referencia conjunta.

 
La corriente funcionalista no ha conseguido descubrir todos los secretos relativos a la ontogénesis del lenguaje. El lenguaje incluye aspectos y desarrollos propios que no se pueden simplificar a los factores socio-cognitivos que analiza la perspectiva funcional.
Ochs y Schieffelin (1995) sostienen que la competencia gramatical de los niños no puede considerarse como el resultado de su “participación en intercambios comunicativos simplificados, diseñados para facilitar el uso y comprensión del lenguaje”:

  • Por ejemplo, en las familias occidentales los niños son considerados desde el nacimiento como interlocutores, mientras que en las familias de tribus no lo son hasta que empiezan a hablar.
  • Sin embargo, esta diferencia no parece impedir que ambos adquieran una competencia lingüística normal.

 
3.1.1. LA PERCEPCIÓN DEL HABLA
Los recién nacidos oyen una gran cantidad de sonidos, algunos lingüísticos y otros no. En pocos meses, los bebés son capaces de identificar palabras discriminando entre sonidos lingüísticos y no lingüísticos.
Son capaces de realizar este proceso porque disponen de capacidades auditivas, potentes mecanismos de aprendizaje y un contexto social.
Waxman y Lidz (2006) sostienen que la primera habilidad lingüística que deben adquirir los bebés es la de reconocer una palabra concreta. Este proceso comienza cuando los bebés son capaces de hacer discriminaciones entre sonidos, como la diferenciación fonética ( pa y ba).
Durante los seis primeros meses de vida los bebés tienen una gran sensibilidad hacia los sonidos del habla.
Pero, lo más interesante, es que hasta los 10 meses los bebés no sólo son sensibles a los contrastes fonéticos de su lengua materna, sino que también lo son a los contrastes de otras lenguas, mientras que los adultos no. Esto sugiere que la capacidad que tienen los bebés para discriminar los sonidos es en un principio potencialmente ilimitada, y que esta capacidad irá acotándose hasta llegar más o menos a los 9 meses, edad en la que el bebé comienza a especializarse en la discriminación de los sonidos específicos de su lengua.
Los idiomas tienen tres categorías rítmicas:

  • Mehler y colaboradores han comprobado que los recién nacidos y los bebés de dos meses pueden discriminar dos lenguas siempre que éstas pertenezcan a distintas clases rítmicas.
  • Durante años se pensó que existía algún dispositivo neurológico específico para el procesamiento de los sonidos del habla. Sin embargo, las investigaciones realizadas con animales indican la misma sensibilidad a las diferencias entre categorías fonéticas.

Estos datos indican que la percepción del lenguaje podría estar arraigada a nuestra historia filogenética.
Para terminar, hacia los 9 meses, los bebés disponen de potentes mecanismos de aprendizaje que les permiten detectar las regularidades prosódicas de su lengua materna:

  • Por ejemplo, en la lengua inglesa las palabras bisílabas tienden a comenzar por una sílaba tónica.
  • Este patrón no se percibe antes de los nueve meses, por lo que se entiende que los bebés aprenden estas reglas mediante la exposición continuada a los sonidos de una lengua.

El aprendizaje de un idioma suele producirse en el seno de interacciones sociales ricas en información paralingüística.
 
3.1.2 LA PRODUCCIÓN DEL HABLA
Los bebés emiten sonidos reflejos desde el nacimiento y, poco a poco, van adquiriendo una función comunicativa y de exploración del tracto vocal.
Hasta las ocho semanas emiten sonidos reflejos, gritos, gruñidos.
A los tres meses emiten e intercambian arrullos con los adultos.
A partir de los 6-7 meses es cuando la maduración del tracto articulatorio y de las conexiones sensoriomotoras subcorticales entre el sistema auditivo y el de producción del lenguaje provocan el balbuceo:

  • El balbuceo comienza de una forma reduplicativa (mamamamamamama) y posteriormente de forma abigarrada ( ama ama ama ama) siendo ambos tipos de balbuceo simultáneos: comenzarían a la vez y coexistirían en el tiempo.
  • El balbuceo se va ajustando a los patrones lingüísticos del entorno del niño.

Roman Jakobson consideraba el balbuceo como un proceso orientado biológicamente y que, entre el balbuceo y las primeras palabras, existía un período de silencio. En contraposición a esta teoría, investigaciones recientes demuestran que sería más bien un proceso continuo, puesto que se ha encontrado que el balbuceo y las primeras palabras utilizan el mismo repertorio de sonidos.
Menn y Stoel-Gammon (1995) piensan que la función del balbuceo sería la de ofrecer al niño la posibilidad de practicar la producción de sonidos (mediante la repetición de los mismos) y, al mismo tiempo, recibir retroalimentación sobre sus emisiones ( el niño se oye y se autorregula).
Gopnick, Meltzoff y Kuhl (1999) subrayan que el balbuceo es la forma que tienen los niños de imitar los sonidos adultos, de relacionar los movimientos de las articulaciones implicadas en la producción del habla con los sonidos que emite.
A los 12 meses, los niños producen sus primeras verbalizaciones con significado (versiones de palabras adultas o protopalabras).

La tarea de adquirir el significado consiste en asociar una palabra con el concepto al que se refiere en el mismo campo semántico.
En la producción de las primeras palabras con significado se ha detectado una gran variabilidad interindividual. Asimismo, se ha comprobado que las formas emitidas no se corresponden con las formas adultas.
 
Peters (1983) señala que:

  • el tipo de habla al que el niño está expuesto,
  • lo que esperan los cuidadores del niño, y
  • el desarrollo neurológico

son factores que determinan diferencias individuales.
 
Nelson aborda las regularidades en el proceso de adquisición de las primeras palabras (personas, objetos, comida y juguetes). Según el estudio de Nelson, los roles que más llaman la atención de los niños son los de objetos móviles y movibles.
 
Fenómenos en la adquisición temprana del léxico:

  1. Dependencia del contexto. Cuando se adquiere una palabra, se utiliza sólo en contextos muy específicos y sólo cuando el desarrollo léxico que va teniendo lugar se empieza a descontextualizar. Aparece pronto en el patrón de desarrollo.
  2. Subextensiones o restricciones. Consiste en el uso de una palabra en distintas situaciones para referirse sólo a una parte de un conjunto mucho más amplia de objetos (perro para referirse a una raza en concreto). Aparece pronto en el patrón de desarrollo.
  3. Sobreextensiones. Consiste en el uso de una forma léxica para referirse de forma errónea a otros conceptos que comparten similitudes ( designar “perro” a cualquier animal de cuatro patas). Aparece tarde en el patrón de desarrollo.
  4. Solapamiento. Consiste en el uso de una palabra de forma sobreextendida para referirse a referentes NO apropiados, y que a la vez se utiliza de forma restringida ( uso del termino “perro” para referirse a los perros grandes y otros animales grandes como las vacas, pero no para referirse a los perros pequeños).
  5. Desajuste. Uso de palabras de forma diferente de lo que dicta el lenguaje adulto, no existiendo solapamiento (el uso de la palabra “pato” no para referirse a un animal, sino para referirse al lago donde encuentra a los patos).

Durante el primer año del bebé, la adquisición de vocabulario es muy lenta.
Después del año se produce un incremento agudo del numero de palabras que comprenden (carácter no lineal), mientras que la producción de palabras es más lenta y tardía.
Cerca de los 2 años y medio el niño deja de hacer SOBREEXTENSIONES y pregunta frecuentemente por el nombre de las cosas.

En el transcurso del desarrollo los niños deben ir ajustando progresivamente sus emisiones lingüísticas a las reglas formales de una determinada lengua.
Centrándonos en el enfoque teórico hay varias posiciones:

  1. Algunos autores piensan que el niño va adquiriendo progresivamente las reglas gramaticales a través del contacto con una determinada lengua, habiéndose propuesto mecanismos de socialización.
  2. Los seguidores del enfoque chomskiano, defienden la existencia de un dispositivo innato de adquisición del lenguaje (DAL).
  3. Otros seguidores del conexionismo, defienden modelos de redes para dar cuenta de los patrones de adquisición mostrados por los niños.

 
3.3.1 ETAPAS EN LA ADQUISICIÓN DE LA GRAMÁTICA
Alrededor de los 12 meses los niños empiezan a emitir sus primeras palabras, sin estar éstas sujetas a las reglas gramaticales. Producen palabras-frase u holofrases.
El habla holofrásica consiste en emisiones vocales pregramaticales constituidas por una sola palabra que tiene un significado global más amplio que la sola referencia. No son construcciones sintácticas, sino hipótesis que surgen de un orden icónico (perceptivo), dependientes del contexto, de origen pragmático y con procesamiento ligüístico lento.
Para los psicolingüistas chomskianos este período de habla holofrásica expresa la existencia de un universal lingüístico del tipo sujeto-verbo-objeto (innato), pero que no podrían expresar por restricciones biológicas de tipo madurativo. Por eso los niños dicen solo (pan), que designa sujeto-verbo-objeto (yo quiero pan).
Alrededor de los 18 meses, comienzan a aparecer las primeras producciones organizadas gramaticalmente. Son emisiones de dos o tres palabras que el niño combina mediante su sistema propio “habla telegráfica“.
La gramática pivote es una propuesta de Braine para denominar las primeras emisiones vocálicas de dos o tres palabras, caracterizadas por la ausencia de nexos y morfemas, según la cual existen dos tipos de palabras: pivotes y abiertas.
Según López-Ornat, con las emisiones de dos palabras comenzaría la gramaticalización. A partir de este momento, las emisiones se caracterizan por:

  • variaciones morfológicas,
  • independencia del contexto,
  • construcciones sintácticas complejas, y
  • proceso lingüístico rápido.

En esta fase el niño utiliza prerreglas que le llevan a cometer errores:

  1. De omisión de marcas gramaticales obligatorias.
  2. De selección marcas gramaticales no adecuadas.

Posteriormente aparece el fenómeno de sobrerregularización o hiperregularización, que consiste en que el niño aplica una regla gramatical en casos en que no se debe, cometiendo errores gramaticales.
Alrededor de los tres años, adquieren reglas gramaticales propias del adulto, desapareciendo los errores de sobrerregularización.
El limite final del proceso de gramaticalización está entre los 7 y los 12 años.
 
3.3.2 LA SOBRERREGULARIZACIÓN MORFOLÓGICA
Se ha dedicado una especial atención a la explicación de este fenómeno en la adquisición morfológica. Este fenómeno consiste en la tendencia a regularizar todos los verbos (en lugar de decir hecho dice hacido), produciendo formas que nunca ha oído.
Su desarrollo tiene forma de U.
Este es un patrón evolutivo habitual en el desarrollo cognitivo. Tiene tres estadios:

  1. Actuaciones casi sin errores.
  2. Cometen numerosos errores, comienzan a sobregeneralizar las reglas.
  3. Uso correcto de las formas verbales.

Bloom (1993) explica los dos primeros estadios:

  • Primero – aprenden las formas verbales mediante memoria repetitiva, con actuación libre de errores.
  • Segundo – surge cuando descubren que existen reglas de formación de los pasados, cometiendo errores con los verbos irregulares.
  • La explicación del tercer estadio (sobrerregularización) no está clara.

La explicación tradicional del fenómeno de sobrerregularización supone la existencia de un modelo de doble ruta:

  1. un almacén de memoria, y
  2. un sistema de reglas que construye las variedades morfológicas.

Desde el enfoque conexionista se proponen modelos con un único mecanismo. Rumelhart y McClelland trataron de simular esta secuencia típica, mediante un asociador de patrones simple y una regla de aprendizaje basada en la regla de Hebb. Esta regla hace referencia a que la fuerza de conexión entre dos unidades de una red neural aumenta cuando ambas se encuentran activas simultáneamente. Este modelo es capaz de explicar la curva en forma de U.

A comienzos del siglo XX la investigación de Köhler desveló una importante capacidad de solución de problemas en animales carentes de aparato fonado.
Mientras, Piaget demostró que los bebés humanos tenían una increíble capacidad de interpretación y aprendizaje previa al lenguaje. Para Piaget el pensamiento sería anterior al lenguaje.
Watson postula que el pensamiento sólo es una forma más de lenguaje (habla subvocal), cuya principal característica era que los movimientos articularios del habla eran incompletos.
Vygtoski postula que las relaciones entre pensamiento y lenguaje cambian significativamente a lo largo del desarrollo, evolucionando conjuntamente para dar lugar al pensamiento verbal.
 
4.1 PIAGET Y EL LENGUAJE EGOCÉNTRICO
La teoría de Piaget apoya el origen de la inteligencia lógica en las acciones que el bebé realiza sobre su entorno y en su propia acción interpretadora. Según este autor la capacidad de una verdadera comunicación no aparece de forma plena hasta los 7-8 años.
Se llama lenguaje egocéntrico a un tipo de habla infantil que se caracteriza porque habla sólo de sí mismo y su discurso no se adapta al punto de vista de los otros:

  • Piaget lo atribuyó al egocentrismo intelectual de los niños pequeños.
  • Para Vygotski el lenguaje egocéntrico tiene funciones relacionadas con la planificación y regulación de la propia conducta.

Se llama monólogo colectivo al fenómeno pseudocomunicativo descrito por Piaget:

  • Sucede cuando varios niños hablan en voz alta pero sin escucharse.
  • Piaget estimó que este tipo de habla podía ser contraproducente si el niño se dejaba llevar por el lenguaje olvidándose de su actividad.
  • Para él, el uso infantil del lenguaje es el ejercicio de una capacidad que permite la utilización de símbolos, y su egocentrismo inicial sería explicado sobre la base de motivos internos intelectuales (la centración del pensamiento).

Para Piaget el lenguaje egocéntrico desaparece hacia los 7 años, adoptando formas más funcionales.
Reconoce y destaca el papel del lenguaje y la interacción social como promotores del pensamiento lógico.
 
4.2 VYGOTSKI Y LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE
Vygotski abordó el pensamiento humano desde la perspectiva de la influencia que la cultura y la socialización tienen en el desarrollo. Para este autor, el lenguaje egocéntrico era el resultado de traspasar a la escena individual las formas sociales de comportamiento previamente aprendidas.
En sus investigaciones advierte que mediante el lenguaje egocéntrico los niños ejercían un control verbal de la conducta:

  • Ante las dificultades de una tarea, los niños aumentaban el habla egocéntrica.
  • Añadía que el control verbal de las conductas se producía de forma progresiva, de modo que el lenguaje egocéntrico comenzaría desempeñando funciones expresivas y de relajación de la tensión (hacia los 2 años).
  • Hacia los 4 años asumen las funciones propias de planificación y control de conducta.
  • Hacia los 7 años desaparece el habla egocéntrica, transformándose para adecuarse a su función autorreguladora. Según este autor, la interiorización del lenguaje provoca la impresión errónea de una extinción.

El lenguaje interno es una versión avanzada del lenguaje egocéntrico:

  • Su función sigue siendo la toma de conciencia de una situación y la planificación de la propia acción
  • Sin embargo, en virtud de su carácter privado, el lenguaje interno ya no es audible y su ordenación gramatical se diferencia notablemente de la del lenguaje social.

La trayectoria evolutiva del habla egocéntrica ha sido validada en los nuevos trabajos que confirman su evolución en forma de U invertida. Según éstos, la tasa de habla egocéntrica más alta se alcanza hacia los cuatro años.
 
4.2.1. Lenguaje y pensamiento en el desarrollo
Vygostki resalta que el lenguaje es una herencia cultural que se transmite de generación en generación. También señalaba que las primeras funciones del lenguaje se relacionan estrechamente con la necesidad de los adultos de controlar y dirigir la acción del niño.
Para Vygostki el lenguaje egocéntrico representaba un encuentro entre el pensamiento y el lenguaje, afirmando así que las primeras palabras se orientaban hacia el desahogo emocional y la búsqueda de contacto social, y las primeras formas de pensamiento se dedican al empleo técnico de las herramientas.
Pero el hecho crucial del desarrollo humano residía en la convergencia de lo intelectual y lo lingüístico.
Según este autor, en el fenómeno de habla egocéntrica, el lenguaje se alejaba de sus funciones interpersonales para dedicarse a la propia acción, germen de lo que más adelante seria el pensamiento verbal, cuya peculiaridad residía en su carácter histórico y social.
Las investigaciones originales de Vygotski tienen amplia ramificación en el ámbito aplicado de la psicología evolutiva, psicología de la educación, psicología clínica o psicología del deporte.