Psicopatología

Cuando se habla de drogas, hay que considerar:

  1. Drogas legales: tabaco y alcohol.
  2. Drogas ilegales: marihuana, heroína, cocaína, etc.
  3. Fármacos psicoactivos: opiáceos, benzodiacepinas.

El consumo de sustancias psicoactivas afecta a casi la mitad de la población adulta.
Consideraciones de la droga desde la presunta responsabilidad del sujeto toxicómano:

  • Un "vicio", producto de la debilidad de espíritu y susceptible de ser corregido.
  • Una "conducta antisocial", que debe castigada y controlada.
  • Un "estilo de vida" patológico.
  • Un "proceso autodestructivo" de tipo reactivo ante los factores estresantes.
  • Un "trastorno de personalidad".
  • Una "enfermedad exógena" producida por la droga sobre estructuras y funciones cerebrales.
  • Una "enfermedad endógena" resultante de una patología de origen genético o adquirida en el curso del desarrollo.

El consumo de sustancias psicoactivas, ha estado presente en todas las culturas.

  • CANNABIS: Planta cuyas hojas se pueden fumar (marihuana), fumar su resina (haschis, chocolate, mierda, costo, goma).
    • El cigarrillo de haschis recibe el nombre de "porro" o "canuto".
    • Se conocía en China hace 10000 años.
    • Descubrimientos arqueológicos en Europa, indican que ya existía en el 7000 a.C.
    • Es la droga ilegal más consumida.
  • OPIÁCEOS: Derivados de opio. Su consumo está documentado en el año 4000 a.C en la Baja Mesopotamia, y en el 1500 a.C en Egipto.
    • Morfina: principal alcaloide del opio. Los primeros morfinómano eran médicos.
    • Heroína: Se comercializó durante 10 años, llegando a sustituir a la morfina en China.
    • Metadona: Se utiliza como sustitutivo de la heroína en programas de tratamiento.
  • COCA: Consumo en América del Sur en forma de hojas masticadas. La utilizaron los conquistadores españoles para el control de los indios.
    • Cocaína: Se aísla a mediados del siglo pasado. A principios del s. XX se produjo una epidemia de cocaína en Europa.
    • Crack: Derivado de la coca (cocaína del pobre).
  • LSD-25: Alucinógeno descubierto en 1938.
    • Movimiento "psicodélico" en EEUU en la década de los 50 y 60.
    • A mediados de los 60 fue prohibido.
  • INHALABLES O SUSTANCIAS VOLÁTILES, contenidos en productos (laca de uñas, pegamentos).
    • Contienen producto químicos (acetona, alcohol, tolueno).
    • Es otra droga de pobres de enorme relevancia en barrios marginales de Latinoamérica (apenas se consume en España).
  • NUEVAS DROGAS DE DISEÑO o de síntesis: Corresponden a las metanfetaminas y derivados. Las más conocidas son el éxtasis y el NMDA.

 
Respecto a las drogas legales:

  • TABACO: originario de América. Su consumo se popularizó a partir de la II GM. Actualmente es una epidemia. Se fuma, fundamentalmente, en forma de cigarrillos. El nivel de dependencia es muy elevado, semejante al resto de drogas. Produce alta mortalidad, por los alquitranes de la hoja del tabaco y otros productos derivados de la combustión del papel. En pequeñas dosis, la nicotina estimula el SNC. A altas dosis bloquea la trasmisión ganglionar.
  • CAFEÍNA: contenida en distintas sustancias como el café. La teobromina (chocolate) y teofilina (té negro) son estimulantes menores. Quita el sueño, aumenta el estado de alerta y tiene discretos efectos sobre la presión arterial. Estas sustancias se agrupan bajo el nombre de xantinas. Un consumo elevado (más de 2‐3 tazas de café al día) puede producir intoxicaciones, síndrome de abstinencia y confundir sus efectos con otros trastornos.
  • Otras drogas legales son el alcohol y los distintos medicamentos con propiedades psicoactivas, como los sedantes e hipnóticos.

En España, las sustancias psicoactivas más consumidas fueron el alcohol (76.6%), y el tabaco (47.8%).
De las drogas ilegales, la más consumida fue el cannabis, seguida de la cocaína y el éxtasis (11.3%, 2.7% y 1.4% respectivamente).
El resto de drogas están mucho menos extendidas:

  • Alucinógenos 0.6% y heroína 0.1%.
  • Hipnosedantes sin receta 3.1%.

Las drogas se han clasificado dependiendo de distintos criterios:

  • origen,
  • estructura química,
  • acción farmacológica,
  • medio sociocultural, etc.

La clasificación depende del contexto.
Las clasificaciones más aceptadas son las del CIE-10 y las del DSM-IV-TR (equivalentes entre sí). Éste último considera en el apartado de sustancias psicoactivas:

  • Alcohol
  • Anfetaminas o simpaticomiméticos de acción similar
  • Cannabis
  • Alucinógenos
  • Inhalantes
  • Opiáceos
  • Fenciclidina (PCP) o arilciclohexilaminas de acción similar
  • Sedantes, hipnóticos y ansiolíticos

Se considera también la nicotina, pero como dependencia (sin abuso). El abuso de la misma no se observa en ausencia de dependencia.
Las anteriores sustancias pueden agruparse en tres tipos, dado que las sustancias de cada tipo tienen características en común:

  1. Alcohol y sedantes, ansiolíticos o hipnóticos
  2. Alucinógenos y fenciclidina (PCP) o arilciclohexilaminas de acción similar
  3. Cocaína y anfetaminas o simpaticomiméticos de acción similar

Una clasificación muy usada es la relativa a los efectos sobre el sistema nervioso:

  1. Depresores del SNC: Alcohol, sedantes, ansiolíticos e hipnóticos
  2. Estimulantes del SNC: Cocaína, anfetaminas, cafeína, nicotina.
  3. Perturbadoras de la visión del mundo y de los objetos: Marihuana, LSD.

Los síndromes mentales orgánicos asociados a distintas sustancias psicoactivas pueden observarse en la tabla adjunta.
El DSM-IV-TR y el CIE-10, tienen un apartado (F10 a F19) para los trastornos mentales y del comportamiento debido al consumo de drogas psicotrópicas.
Schuckit, clasifica las drogas en 8 apartados:

  1. Depresores del SNC: Alcohol, hipnóticos, drogas ansiolíticas
  2. Estimulantes o simpaticomiméticos del SNC: Anfetaminas, metilfenidato, cocaína, productos para perder peso
  3. Opioides: Heroína, morfina, metadona, y prescripciones analgésicas
  4. Cannabinoles: Marihuana, hachís
  5. Alucinógenos o psicodélicos: LSD, Mescalina, psilocibina
  6. Drogas para contrarrestar otros efectos: Contienen: atropina, escopolamina, estimulantes menores, antihistamínicos, analgésicos menores
  7. Otras: fenciclidina (PCP)
  8. Solventes

 

Se entiende por uso el consumo de una sustancia que no acarrea consecuencias negativas en el individuo (uso esporádico o dosis moderada).
Se entiende por abuso el uso continuado a pesar de las consecuencias negativas que ello acarrea al individuo.
Definimos la dependencia como el uso excesivo de una sustancia que produce consecuencias negativas significativas, en de un período largo de tiempo.
La OMS define el abuso de drogas como: "Uso excesivo, esporádico o persistente, no relacionado con una práctica médica aceptable". Recomienda el manejo de los siguientes conceptos:

  1. Uso desaprobado: Uso de una droga que no es aprobado por la sociedad.
  2. Uso peligroso: Uso de una droga que probablemente producirá consecuencias nocivas para el usuario (disfunción o daño). Concepto similar al de conducta de riesgo.
  3. Uso desadaptativo: Uso de una droga que implica daño en el funcionamiento social o psicológico.
  4. Uso nocivo: Uso de una droga que se toma sabiendo que puede causar enfermedad mental o daño físico en el individuo.

La diferencia entre uso y abuso es difícil de delimitar. Lo más correcto es considerarlo como un continuo.
La CIE-10 (OMS) define dependencia o síndrome de dependencia como el conjunto de manifestaciones fisiológicas, comportamentales y cognoscitivas en el cual el consumo de drogas, adquiere máxima prioridad para el individuo.
Sólo debe hacerse el diagnóstico si durante los últimos12 meses han estado presentes 3 o más de los siguientes criterios:

  • Deseo intenso de consumir una sustancia.
  • Disminución de la capacidad para controlar el consumo de una sustancia.
  • Síntomas somáticos de síndrome de abstinencia cuando cesa o se reduce el consumo.
  • Tolerancia (se requiere un aumento progresivo de la dosis para conseguir los efectos que se  producían con dosis más bajas).
  • Abandono progresivo de otras fuentes de placer o diversión, a causa del consumo de la sustancia.
  • Persistencia del consumo, a pesar de sus consecuencias perjudiciales.

Estos criterios sugieren que:

  • la dependencia física (tolerancia, neuroadapatación y abstinencia),
  • la psicológica (aprendizaje y características personales), y
  • la social (grupo de afinidad, cultura de grupo o medio ambiente)

son elementos complementarios e intaractuantes.
Shuckit diferencia entre:

  1. Dependencia física: "Estado de adaptación (tolerancia) que se manifiesta por la aparición de intensos trastornos físicos cuando se interrumpe la administración de la droga (síndrome de abstinencia), constituidos por signos psíquicos y físicos peculiares".
  2. Dependencia psíquica o psicológica: "Situación en la que existe un sentimiento de satisfacción y un impulso psíquico que exigen la administración regular o continua de la droga, para producir placer o evitar malestar".

Se define el potencial adictivo de una droga como la capacidad para producir dependencia a aquéllos que la usan (el tabaco tiene alto poder adictivo).
Históricamente, la denominación de adicción ha sido sustituida por dependencia.
Aparece un término nuevo, conductas adictivas, que se refiere a las conductas patológicas, produciendo dependencia tanto con la intervención de sustancias químicas como sin la presencia de ellas.

 
C. ADICCIÓN Y CONDUCTA ADICTIVA
Según Gossop, en una adicción hay 4 elementos esenciales:

  1. Un fuerte deseo o sentimiento de compulsión para llevar a cabo la conducta particular (especialmente cuando no hay oportunidad).
  2. Capacidad deteriorada para controlar la conducta.
  3. Malestar y angustia emocional cuando la conducta es impedida o dejada de hacer.
  4. Persistir de la conducta a pesar de la evidencia de que es quien produce los problemas.

Peele entiende la adicción como un estilo de vida.
Las adicciones negativas son aquéllas juzgadas como perjudiciales para el individuo y la sociedad (gasto compulsivo, comer compulsivo).
Las adicciones positivas son aquéllas juzgadas como positivas, al menos, para un grupo determinado y por tiempo determinado (trabajo compulsivo).
 
D. VÍA DE ADMINISTRACIÓN
Cuando las drogas se administran por vías que producen efectos placenteros inmediatos su potencial de adicción es más alto.
Existen 6 vías de administración:

  1. Oral
  2. Pulmonar inhalada y/o fumada. Es la que permite que la sustancia llegue con mayor rapidez la cerebro (<10 seg)
  3. Nasal (esnifada)
  4. Intravenosa
  5. Intramuscular o subcutánea
  6. Rectal

 
E. TOLERANCIA
 
La tolerancia es el "estado de adaptación caracterizado por la disminución de la respuesta a la misma cantidad de droga, o por la necesidad de una mayor dosis para provocar el mismo grado de efecto farmacológico".
La tolerancia cruzada es el fenómeno en el que se toma una droga y aparece tolerancia, no sólo a esa droga, sino también a otra del mismo tipo (la heroína produce tolerancia cruzada a la morfina).
La tolerancia está muy relacionada con la dependencia.
La dependencia cruzada es la capacidad de una droga para suprimir el síndrome de abstinencia producido por otra (la metadona puede suprimir el de la heroína, los tranquilizantes, la alcohólica). Es la base de la mayoría de los métodos de desintoxicación
 

F. SÍNDROME DE ABSTINENCIA
Se define el síndrome de abstinencia como el conjunto de síntomas y signos que aparecen en una persona dependiente de una sustancia psicoactiva cuando deja bruscamente de consumirla o cuando la cantidad consumida es insuficiente.
En el caso de los opiáceos se diferencia:

  • Síndrome de abstinencia agudo: Síntomas y signos orgánicos y psíquicos que aparecen inmediatamente después de interrumpir el consumo. Espectacular pero poco peligroso (en alcohol y barbitúricos son muy peligrosos).
  • Síndrome de abstinencia tardío: Después de 4‐12 días de la aparición del síndrome agudo.
    • Se caracteriza por disregulaciones en el sistema neurovegetativo y de las funciones psíquicas básicas, que persisten durante un largo periodo de tiempo (meses o años) después de conseguirse la abstinencia.
    • Acarrea múltiples problemas al sujeto.
  • Síndrome de abstinencia condicionado ó flashback: Aparición de la sintomatología de un síndrome de abstinencia agudo en un individuo que ya no consume, al ser reexpuesto a los estímulos ambientales que fueron condicionados al consumo de la sustancia de la que era dependiente. Cuando se presetna existe el riesgo de volver a consumir.

 
F. INTOXICACIÓN
La CIE-10 define la intoxicación aguda como el estado transitorio consecutivo a la ingestión de sustancias psicotropas o de alcohol, que produce alteraciones del nivel de conciencia, de la cognición, de la percepción, del estado afectivo, del comportamiento, o de otras funciones o respuestas fisiológicas o psicológicas.
Criterios para el diagnóstico de intoxicación según el DSM-IV-TR: se pueden ver en la tabla adjunta para el caso de la cocaína.
 
H. POLITOXICOMANÍA
También denominada poliadicción o uso de múltiples sustancias. Es característica del consumidor de heroína o cannabis, el que también consuma sedantes, hipnóticos, ansiolíticos.
En la actualidad, el fenómeno que ocurre normalmente cuando el consumo principal es una droga ilegal (heroína), es que, por escasear la droga, se utilicen otras sustancias para contrarrestar los síntomas del síndrome de abstinencia o para incrementar los efectos de la misma.
En la práctica, el DSM-IV-TR sugiere que se haga el diagnostico múltiple cuando se cumplan simultáneamente las siguientes condiciones:

  1. Durante un periodo de 12 meses como mínimo el sujeto consuma tres sustancias (excepto nicotina y cafeína)
  2. No predomina el consumo de una sustancia sobre otra

 
I. TRASTORNO DUAL
Se refiere a la coexistencia de una patología psíquica y de algún tipo de dependencia.
Es difícil de diferenciar si el trastorno se debe al abuso de sustancias psicoactivas o era anterior a dicho abuso.
La teoría de la automedicación se ha empleado en ocasiones para explicar este trastorno, existiendo evidencia de que hay relación entre esquizofrenia, trastornos de personalidad y abuso de sustancias psicoactivas, si bien la relación no es lineal y exige mayor evidencia empírica.
 

 

El DSM-IV-TR es el criterio más utilizado.
Para realizar el diagnóstico de dependencia de sustancias psicoactivas la persona tiene que cumplir, al menos, tres de los criterios de la tabla 14.7 adjunta.
Lo que caracteriza a este trastorno es un grupo de síntomas cognitivos, conductuales y fisiológicos que indican que el sujeto ha perdido el control sobre el uso de la sustancia.
Las dos características principales de la dependencia son los síntomas de tolerancia y de abstinencia.
El DSM-IV-TR también establece otra categoría para el abuso. Es la relativa al caso en los que hay un uso desadaptativo pero que no llega a cumplir los criterios diagnósticos de dependencia.
Los criterios para el diagnóstico del abuso según el DSM-IV-TR se pueden ver en la  tabla 14.8.

La categoría de trastornos por uso de sustancias psicoactivas se ocupa de los síntomas y cambios conductuales de inadaptación asociados al uso más o menos regular de sustancias psicoactivas. El DSM-IV-TR afirma que estos cambios son indeseables en todas las culturas.
 Distinción en el DSM-IV-TR entre las categorías:

  • Trastornos por uso de sustancia psicoactivas (efectos conductuales desadaptativos asociados a su uso).
  • Trastornos mentales orgánicos inducidos por sustancias psicoactivas (efectos directos agudos o crónicos sobre el SNC).

El uso patológico de todo tipo de sustancias psicoactivas es clasificado como dependencia o como diagnóstico residual de abuso de sustancias psicoactivas.
 
A. NICOTINA
La dependencia de la nicotina se produce por:

  • El humo fumado de los cigarrillos y pipas aspirados por vía pulmonar.
  • Las sales básicas de los puros absorbidas por los plexos venosos sublinguales.
  • Por el tabaco en polvo aspirado por la nariz.

Síntomas más importantes del síndrome de abstinencia:

  • Necesidad de nicotina
  • Irritación, frustración o ira
  • Ansiedad
  • Dificultad de concentración
  • Inquietud
  • Disminución del rito cardiaco
  • Aumento del apetito y del peso

No acarrea problemas en el área laboral.
Sin embargo, entre los 40 y 50 años, acarrea graves problemas de salud (13% de muertes anuales), materializados en alta incidencia de cáncer de pulmón, enfisema, bronquitis crónica, problemas circulatorios, etc.
El 100% de los adictos a la heroína y cocaína son fumadores.
 
B. CAFEÍNA
Se encuentra en distintos productos: café, té, chocolate, bebidas de cola. Tiene propiedades estimulantes.

  • Su vida media oscila entre 3 y 7 horas.
  • Una taza de café contiene de 100‐150 mg de cafeína.

La intoxicación por cafeína puede darse a partir de 250 mg (2‐3 tazas).
Con más de 1.000 mg diarios (7‐10 tazas) pueden producirse:

  • contracciones musculares,
  • actividad incansable,
  • agitación psicomotriz,
  • habla y pensamientos confusos, y
  • arritmia cardiaca.

A éste cuadro se le denomina cafeinismo y afecta al 10% de la población. Se confunde con el trastorno de ansiedad generalizada.
Dosis de más de 10.000 mg pueden provocar crisis epilépticas de gran mal y muerte por fallo respiratorio.
Se considera que un consumo normal está por debajo de 600 mg diarios.
Se tiende a incluir la cafeína bajo el grupo de las xantinas (teobromina, teofilina y chocolate).
La cafeína puede:

  • exacerbar trastornos de ansiedad previos.
  • precipitar ataques de pánico,
  • incrementar la sintomatología agorafóbica, etc.

 
C. CANNABIS
Se consume principalmente la resina de hachís, que tiene un mayor poder adictivo que la marihuana.
Existe la creencia de que no produce dependencia o es muy baja, por lo que se consume periódicamente. Sin embargo, la dependencia se produce cuando el consumo es diario o casi diario.
Dado que produce menos efectos físicos que otras drogas, suele combinarse con alcohol o cocaína.
Síntomas positivos: sensación de bienestar, relajación, euforia, adormecimiento y elevación de la actividad sexual.
Otros efectos: letargo, anhedonia y problemas de atención y memoria.
Camí afirma que hay datos suficientes para que afirmar que su consumo produce el "síndrome amotivacional", que predispone al consumo de otras drogas.

D. OPIÁCEOS
La heroína y la metadona tienen propiedades agonistas sobre los receptores opiáceos, mientras que la naloxona y la naltrexona, las tienen antagonistas.
La heroína se administra fundamentalmente por vía intravenosa. En los últimos años se utiliza la vía respiratoria por los riesgos de contagio de enfermedades infecciosas (SIDA).
El consumo regular provoca niveles altos de tolerancia.
El patrón de dependencia y abuso se da rápidamente.
Efectos: elevación del estado de ánimo y sensación de bienestar placentera.
Otros: Analgésico eficaz, depresor respiratorio, produce estreñimiento y miosis.
Produce efectos similares a la morfina pero con dosis 10 veces menores.
Se dan frecuentes muertes por sobredosis debido a la depresión respiratoria. Cinco segundos después de inyectarse la heroína aparece el "flash", perdurando el efecto durante 6 horas.
Evolución:

  1. El primer consumo produce nauseas, vómitos y disforia.
  2. Luego, le siguen los síntomas buscados como placer, euforia y reducción de la ansiedad (fase de luna de miel).
  3. En la siguiente fase se consume para encontrarse bien o para evitar el síndrome de abstinencia.

En una intoxicación se dan los siguientes síntomas:

  • Miosis muy intensa, euforia, apatía, irritabilidad o disforia, retardo psicomotor, somnolencia, lenguaje farfullante, reducción de la atención y deterioro de la capacidad de juicio.
  • Otros síntomas que pueden aparecer son: bradicardia, hipotensión, hipotermia y analgesia.
  • Si la intoxicación es muy intensa, se puede producir sobredosis y muerte.

El síndrome de abstinencia aparece varias horas después de que al individuo le toque la dosis. Punto álgido a los 2‐3 días. Desaparece a los 7‐10 días. Síntomas: Semejantes a los de una gripe fuerte: piloerección, sudoración, lacrimeo, bostezos y rinorrea al principio; diarrea, dolor articular, incremento de la frecuencia respiratoria, vómitos, dilatación pupilar y pérdida de peso.
 
E. COCAÍNA
Comercializada como clorhidrato de cocaína. Otro preparado es el speedball, que consiste en una mezcla de heroína con cocaína (ambas solubles). Es peligroso porque actúan sinérgicamente deprimiendo la función respiratoria.
Dos tipos de consumo:

  1. Consumo episódico: fines de semana, fiestas, ante una sobrecarga de trabajo.
    • Por colocarse es entiende el consumir esporádicamente pero con dosis altas.
    • La bajada puede ser intensa y en ocasiones puede producir síndrome de abstinencia que dura varios días.
  2. Consumo crónico. Diariamente en dosis moderadas o altas. Conforme transcurre en tiempo se produce tolerancia (exige ir incrementando la dosis).

Principales efectos: euforia, grandiosidad, estado de alerta, agitación psicomotriz, peleas, deterioro de la capacidad de juicio, de la actividad laboral y social.
 El consumidor de cocaína suele consumir otras drogas con abuso o dependencia, para aliviar los efectos negativos de la intoxicación por cocaína: depresión, irritabilidad, anhedonia, falta de energía, aislamiento social, disfunción sexual, ideación paranoide y problemas de memoria.
El síndrome de abstinencia o crash se caracteriza por disforia, dolores gastrointestinales, querencia, depresión, trastorno de los patrones de sueño, hipersomnolencia e hiperalgesia.
Relación entre trastornos afectivos y abuso de cocaína: se usa para controlar el humor depresivo, lo cual enlaza con la hipótesis de la automedicación.
La cocaína produce un elevado grado de dependencia psicológica y poca dependencia física.
 
F. ALUCINÓGENOS O PSICODÉLICOS
son la psilocibina, la mescalina y el LSD-25.
Efectos:

  • Cambios en la percepción (alucinaciones), el pensamiento y el estado de ánimo, sin producir confusión mental.
  • Pérdida de memoria o desorientación temporo-espacial.
  • La primera experiencia resulta aversiva o negativa.

Se ingieren por vía oral.
Su uso suele ser episódico. Cuando hay un uso continuo se desarrolla tolerancia.
Efectos agudos del LSD-25:

  • Mareos, debilidad, nauseas, visión borrosa, alteraciones de formas y colores, y agudización del sentido del oído.
  • Alteración del estado de ánimo
  • Dificultad para expresar los pensamientos
  • Despersonalización.
  • Alucinaciones visuales

Efectos crónicos del LSD-25: estados psicóticos prolongados, depresión, estado de ansiedad crónica y cambios crónicos de personalidad.
Los alucinógenos tienen, a veces, reacciones adversas:

  • reacción aguda de pánico,
  • alucinaciones desagradables,
  • miedo por las sensaciones experimentadas,
  • estados psicóticos,
  • flashbacks (volver a revivir lo que se experimentó durante la intoxicación sin el consumo de la sustancia).

G. ANFETAMINAS O SIMPATICOMIMÉTICOS DE ACCIÓN SIMILAR
En este grupo se incluyen las anfetaminas, dextroanfetaminas y metanfetaminas.
Vía de administración oral, intravenosa ó nasal.
Efectos:

  • Estimulantes del SNC, similares a los de la cocaína (inicialmente fue utilizado como descongestivo nasal):
    • elevación del estado de ánimo,
    • disminución de la sensación de fatiga y del apetito.
  • Posteriormente, surge la depresión y la fatiga.

La supresión súbita produce los signos contrarios a la intoxicación: agotamiento, sueño excesivo, apetito voraz y depresión.
El consumo puede ser episódico o crónico y diario o casi diario. Se detiene cuando queda físicamente exhausto o no puede obtener más anfetaminas.
El síndrome de abstinencia se da cuando la dosis es alta y dura muchos días.
Para evitar los efectos negativos de la intoxicación, suelen consumir, abusar o depender del alcohol, sedantes, hipnóticos o ansiolíticos.
Efectos conductuales más importantes:

  • depresión,
  • irritabilidad,
  • anhedonia,
  • disfunción social,
  • ideación paranoide,
  • alteraciones de la atención, y
  • problemas de memoria.

En ocasiones, se incrementa la agresividad en el período de la intoxicación.
 
H. DEPENDENCIA DE FENCICLINA (PCP) Y ARILCICLOHEXILAMINAS DE ACCIÓN SIMILAR
En este grupo se incluyen el PCP, la quetamina y el tiofeno.
Administración por vía oral, intravenosa, fumada e inhalada.
Se comenzó a utilizar como anestésico pero se suprimió por producir efectos mentales similares a los de los alucinógenos.
Se utiliza en dosis altas y de forma episódica.
Principales efectos:

  • distorsión de las imágenes,
  • cambios en el estado de ánimo,
  • alucinaciones,
  • desorientación,
  • mareo,
  • taquicardia,
  • sudoración,
  • incremento del tono muscular

 
I. INHALANTES
El compuesto químico que produce los efectos psicoactivos son los hidrocarburos alifáticos y aromáticos en gasolinas, disolventes, pegamentos, etc.
Los efectos duran sólo unos pocos minutos:

  • Iniciales: Similares a la intoxicación alcohólica, buscando el rush para conseguir de modo rápido un sentimiento de euforia y desaparición de la inhibiciones.
  • Posteriormente: sedación, dolor de cabeza y trastornos gastrointestinales.

Si el consumo persiste se pueden producir problemas graves pulmonares y circulatorios, anemia, hepatitis, trastornos del desarrollo, neuropatías, complicaciones renales y hepáticas.
 
J. SEDANTES, HIPNÓTICOS O ANSIOLÍTICOS
En este grupo se incluyen las benzodiacepinas, barbitúricos y otras sustancias.
Los receptores de benzodiacepinas son parte del complejo GABA.
Las benzodiacepinas se utilizan para el tratamiento de la ansiedad y es el tipo de medicación psicoactiva más comúnmente recetada.
Es una de las sustancias con mayor potencial de abuso y dependencia.
Su consumo se da básicamente en jóvenes para incrementar (opiáceos) o disminuir (cocaína o anfetaminas) el efecto de otras drogas psicoactivas.
Se administra por vía oral.
Como consecuencia del consumo continuado aparece la tolerancia.

Fueron los primeros en utilizarse, y estuvieron vigentes hasta la década de los 80.
Para el modelo biológico la persona dependía de una sustancia química, debido a factores de predisposición biológicos o genéticos. Dentro de este modelo se han propuesto explicaciones basadas en:

  • Causas genéticas (alcoholismo)
  • Metabólicos (obesidad)
  • "Noxa" interna para explicar la dependencia de la heroína (se denomina noxa a los agentes externos que producen algún malestar; cuando una noxa afecta un organismo, las defensas de éste la reconocen por la presencia de antígenos que causa la reacción del cuerpo)

Sin embargo, los datos científicos no explican gran parte de las conductas adictivas.
El modelo moral afirma que el adicto no es capaz de resistir la tentación por su pobre o baja moralidad.
Aunque ambos modelos son reduccionistas, la sociedad suele creer en ellos para explicar las conductas adictivas.

Según este modelo, los pacientes que desarrollan trastornos por abuso de drogas lo hacen porque sufren trastornos endógenos con sustrato biológico que, directa o indirectamente, le aboca al consumo de sustancias psicoactivas como forma de autotratamiento.
Por tanto, en muchos de estos casos, el intento repetido y fallido de orientarlos a la abstinencia, se puede calificar como:

  1. Inútil, porque la mayoría de las drogas tienen una mayor rapidez de acción y generan menos efectos indeseables que los fármacos utilizados en la actualidad.
  2. Contraproducente, porque necesitando consumir y estando esas sustancias sujetas a la oferta ilegal que impide conocer la pureza y calidad el individuo se encuentra abocado a complicaciones infecciosas.
  3. Cruel, porque se permite que el autotratamiento que busca le aboque a conductas delictivas y a una posible muerte por sobredosificación o SIDA.
  4. Frustrante, para los equipos terapéuticos: Porque suelen tener recaídas muy frecuentes.
  5. Peligroso para la salud pública: la persistencia en el consumo ilegal y las recaídas compulsivas favorecen el uso de material inyectable compartido, y por tanto la extensión del contagio por el VIH.

Esta hipótesis se fundamenta en el descubrimiento de los receptores opiáceos en el SNC:

  • Sugiere que cualquier sustancia produce algún efecto en el SNC que implica interactuar con estructuras específicas
  • La sustancia exógena (heroína, cocaína), actuando repetidamente sobre determinadas estructuras orgánicas, desencadenan una serie de cambios moleculares y funcionales en el SNC, que transforman a un individuo "sano" en "dependiente" (la dependencia no se produce en todas las personas que ingieren la sustancia).

Casas y cols. sugieren la existencia de tres tipos de adictos:

  1. Pacientes sin trastornos psíquicos concomitantes y con un nivel socioeconómico y cultural medio-alto, que sabrían donde está el límite y ello les permitiría mantener el equilibrio. Pueden dejar la sustancia pero vuelven a consumirla por el malestar que les provoca el síndrome de abstinencia.
  2. Pacientes sin patología psíquica concomitante pero con un precario nivel socioeconómico y cultural, que precisan la sustancia para llevar una vida normal y suelen conseguirla a través de actos delictivos. No tienen motivación para abandonarla.
  3. Pacientes con trastornos psíquicos concomitantes (padecen previamente un trastorno de personalidad):
    • La sustancia les ayuda inicialmente, pero luego les lleva a conductas anárquicas y desestructuradas.
    • Suelen ser obligados a desintoxicarse, recaen posteriormente y entran en un círculo vicioso, al tiempo que se dan cuenta de su imposibilidad para abandonar la sustancia y pueden incrementar los sentimientos autodestructivos, siendo impredecible su evolución a largo plazo.

Aunque esta hipótesis fue inicialmente planteada para los opiáceos y psicoestimulantes, es aplicable al alcohol.
Lo que viene a plantear esta hipótesis es que el consumo de drogas es una tentativa evasiva y equivocada de autoterapia.
Existen datos a favor y en contra de la hipótesis. Se ha encontrado evidencia parcial en pacientes esquizofrénicos y en personas con trastornos de la personalidad.
De confirmarse la hipótesis tendría repercusiones para la actual discusión sobre la legalización de las drogas.

Este modelo explica la conducta como un fenómeno de adquisición que sigue las leyes de:

  1. Condicionamiento Clásico (CC)
  2. Condicionamiento Operante (CO)
  3. Aprendizaje social

 
1. CONDICIONAMIENTO CLÁSICO (CC)
Wikler observó que individuos que habían sido adictos a la heroína, a veces mostraban señales de un síndrome de abstinencia, al que denominó síndrome de abstinencia condicionada. Los episodios de abstinencia (respuesta incondicinada, RI) se habrían apareado con estímulos ambientales (estímulos condicionados, EC), por lo que la presencia de éstos o pensar en ellos provocaría una respuesta condicionada (RC) de abstinencia.
Varios estudios han demostrado que, en el desarrollo de la tolerancia a las drogas, distintos estímulos ambientales influyen en la aparición de la tolerancia, dando lugar a lo que se conoce como TOLERANCIA CONDUCTUAL:

  • Ésta no sólo dependería de la experiencia directa con la droga, sino también de la experiencia con las señales ambientales presentes en el momento de la autoadministración.
  • Se diferencia de la tolerancia disposicional, capacidad del organismo para convertir la droga circulante en compuestos inactivos que son excretados.
  • También se diferencia de la tolerancia farmacodinámica: la misma cantidad de droga produce un efecto menor a causa de un mecanismo de contraadaptación en el SNC.

Desarrollo de la tolerancia conductual según Graña:

  • Cuando una droga (EI) se administra, su efecto (RI) va precedido de la estimulación ambiental en que se realiza la administración (EC)
  • Si la RC que elicita la estimulación ambiental es de signo opuesto al efecto de la droga (EI), se produce una RC compensatoria.
  • Si éstas RC compensatorias interactúan con los efectos incondicionados de la droga, el resultado será una debilitación progresiva de dichos efectos a medida que las RCs vayan creciendo, dando lugar a la tolerancia condicionada.

Otro fenómeno que puede aparecer es las RC similar, que consisten en los efectos subjetivos y fisiológicos similares a los de la heroína que manifiestan algunos adictos cuando se les inyecta en su lugar una solución salina

  • Aparecen inmediatamente después de una autoadministración (no antes).
  • Este fenómeno ha sido estudiado dentro del efecto placebo de las drogas.
  • Se asume que los efectos similares a la droga o "efectos placebo" han sido condicionados en el pasado mediante la exposición a las drogas bajo circunstancias similares.

 
2. CONDICIONAMIENTO OPERANTE (CO)
Permite explicar la conducta de los drogadictos, en especial la de autoadministración de drogas, y ha justificado el hecho de que la probabilidad de ocurrencia de una conducta está determinada por sus consecuencias.
Los opiáceos pueden funcionar eficazmente como:

  1. Reforzadores positivos: distintos estudios han mostrado cómo las drogas son potentes reforzadores positivos. En estos estudios se proporciona morfina en pequeñas dosis, con lo que no hay dependencia física, dado que había síndrome de abstinencia.
  2. Reforzadores negativos: se relaciona con la náusea, típico componente aversivo de la conducta de autoadministración. Este componente aversivo desaparece con la continua administración de opiáceos, manifestándose de nuevo todas las características de reforzador positivo una vez establecida la dependencia física. Por tanto la conducta de consumo, es reforzada negativamente e incrementa su probabilidad de ocurrencia no por el estado que genera en el organismo, sino para aliviar el estado de aversividad (síndrome de abstinencia).

 
Estudio de la interacción CC-CO:

  • En el CO tienen gran relevancia los sucesos ambientales en que ocurre la conducta.
  • Si estos sucesos son significativos pueden funcionar como EIs que se asocien a otros estímulos ambientales por medio del condicionamiento clásico (CC).
  • En el consumo de los opiáceos existen muchos reforzamientos condicionados asociados a la búsqueda, posesión o consumo de la droga.
  • En general, un estímulo que esté asociado con una conducta determinada en una cadena de respuesta puede llegar a funcionar como un reforzador condicionado para aquellas conductas que le preceden y como un estímulo discriminativo para la siguiente conducta.

 
3. LA TEORÍA DEL APRENDIZAJE SOCIAL
En la actualidad se acude a la teoría de Bandura para explicar el consumo de drogas, la cual integra CC, CO y aprendizaje vicario.
Permite explicar el inicio (en especial), el mantenimiento y el abandono del consumo de drogas.
Los supuestos en los que se basa son:

  1. La conducta adictiva está mediada por las cogniciones, compuestas de expectativas que son creencias sobre los efectos de la conducta de consumo.
  2. Estas cogniciones están acumuladas a través de:
    • la interacción social en el desarrollo, y
    • de experiencias con los efectos farmacológicos directos e interpersonales indirectos de la conducta de consumo.
  3. Los determinantes principales de la conducta de consumo son:
    • los significados funcionales, unidos a
    • la conducta de consumo en combinación con la eficacia esperada de conductas alternativas.
  4. Los hábitos de consumo se desarrollan de tal forma que cada episodio de consumo puede contribuir posteriormente a la formación del hábito por:
    • el incremento del estrés, y
    • por limitar las opciones de conductas alternativas.
  5. La recuperación depende del desarrollo de habilidades de afrontamiento alternativas.

 
En la fase de adquisición tienen gran importancia los modelos y habilidades de afrontamiento de que disponga la persona (relaciones familiares, fracaso escolar, habilidades competencia social, disponibilidad droga).
Una vez iniciado el consumo, las variables que lo mantienen son la necesidad de incrementar el estado afectivo positivo.
También es frecuente el fenómeno de “escalada” (primero drogas legales, luego marihuana, después opiáceos...). y utilizar el consumo como estrategia de afrontamiento ante los problemas cotidianos o relacionados con el estrés, junto a la carencia de un control personal adecuado.
El individuo se plantea el abandono cuando:

  • se hace consciente de que la droga le hace daño,
  • le afecta a áreas importantes de su vida, o
  • se le cruza algún evento vital.

Para el mantenimiento de la abstinencia necesitará apoyo social, y la necesidad de cambio de estilo de vida.
 
4. EL MODELO SOCIAL
Peele ha propuesto un modelo muy sugerente para explicar la conducta adictiva, basado en el papel que tienen las adicciones en nuestro estilo de vida.
Sostiene que no es la sustancia o la conducta la que produce la adicción, sino:

  1. el modo en que la persona interpreta su propia experiencia adictiva, y
  2. cómo responde, tanto a nivel fisiológico, emocional o conductual a la misma.

En la adicción influyen:

  • El modo de enfrentarse al mundo.
  • El modo de verse a sí mismo.

Este modo de enfrentarse al mundo viene determinado por las experiencias pasadas, la personalidad y el entorno social.
Las drogas y las conductas que producen adicción se convertirían en “muletillas” para afrontar mejor la vida ante situaciones de estrés, ansiedad, dolor, depresión.
El adicto se caracterizaría por ser dependiente, no por la sustancia, sino por el impulso de depender y por su pasividad, siendo ésta la esencia de la adicción.
Para Peele nuestra cultura favorece las adicciones al tener como valores centrales el logro y el éxito individual. Al ser difícil conseguirlo, el refugiarse en la adicción es un modo de ver la vida del lado opuesto.
Ante una sustancia o conductas unas personas se harán adictas y otras no en función de su personalidad, la situación y las motivaciones.
El factor clave para no convertirse cualquier conducta en adictiva es que la persona sea capaz de controlarla e introducirla en su vida. Ello exige diferenciar lo bueno de lo perjudicial, y tener en la vida modos de satisfacción distintos a las conductas adictivas y aceptarse uno mismo tal como es.
Características de una adicción según Peele:

  • Es un continuo.
  • Desvirtúa las otras implicaciones que una persona posee, limitando todos los ámbitos de la vida.
  • No es una experiencia placentera y a ella se llega para eliminar el dolor, sea físico o emocional.
  • Es la incapacidad de escoger el no hacer algo.

Según este planteamiento superar la adicción es muy difícil:

  • Al considerar la adicción como un problema existencial, el tratamiento requiere adquirir nuevos patrones de conducta y reestructurar la personalidad existente.
  • La curación se daría cuando el individuo deje atrás su adicción, no dependa de ella y establezca un nuevo modo de relacionarse consigo mismo y con el mundo.

De modo curioso, Peele plantea que también el tratamiento de la adicción puede llegar a convertirse en una adicción en sí misma:

  • El nuevo poder externo, el terapeuta o el grupo de terapia, pueden tener las mismas características que la conducta adictiva.
  • Lo que se pretende es sustituir una adicción negativa por una adicción positiva que permitirá que el individuo consiga su autonomía y pueda desarrollarse libremente por sí mismo.