Ps. Atencion

Helmholtz: el objeto de nuestra atención no tiene por qué coincidir con aquello a lo que miramos. La información ajena a aquello a lo que miramos u observamos también influye o interrumpe el proceso.

Foco de luz (spotlight metaphor): Metáfora sobre la atención visual. Foco que nos permite atender de forma selectiva a lugares concretos del entorno visual.

William James: la atención visual se compone de foco, margen y periferia.

Este capítulo se centra en el foco:

  • Si constituye una buena metáfora
  • Cómo sabe a dónde ir.
  • Hacia dónde se puede dirigir y
  • Los tipos de procesamiento que se producen dentro y fuera de dicho foco.

Kahneman y Treisman (1984) distinguen entre dos grandes tipos de tareas de atención visual:

  • Filtrado selectivo
  • Disposición selectiva (selective set)

Hasta 1970, la mayoría de los experimentos se basaban en tareas en que los sujetos tienen que seleccionar un mensaje o un estímulo dentro de un entorno bastante complejo y seleccionar una respuesta entre diversas opciones: filtrado selectivo. Ejemplo: al sombrear un mensaje auditivo, las palabras que había que decir podían abarcar un amplio vocabulario, en lugar de ser sí o no, o repetir todas las letras de la fila señalada en una breve presentación visual en lugar de detectar si estaba presente o no una letra en concreto. En estos casos, la variable dependiente solía ser la precisión o exactitud del informe del sujeto.

A partir de 1970 empiezan nuevos experimentos. Kahneman y Treisman los llaman experimentos de disposición selectiva. En estos experimentos de disposición selectiva, el conjunto de estímulos es en general reducido, son más sencillos y requieren elegir una respuesta entre un pequeño número de posibilidades. El rendimiento se mide a través del tiempo de reacción (TR).

 

3.3.1 EL PARADIGMA DE ERIKSEN
En 1974 Eriksen y Eriksen introducen un nuevo paradigma experimental para estudiar la atención selectiva visual. También se ha empleado en otras ocasiones para examinar el efecto de la interferencia y la atención selectiva.

Eriksen se aproximaría más a un experimento de disposición selectiva que a uno de filtrado: a los sujetos se les presenta unos pocos ítems con respuestas bien definidas circunscritas a un conjunto reducido, y el rendimiento se mide a través del tiempo de reacción.

Sujetos responden moviendo una palanca en un sentido u otro. H o K a la derecha; S izquierda. Responder rápidamente a la letra central de una fila de 5. No se utiliza enmascaramiento.

Efecto de Compatibilidad de los Flancos (ECF)

Eriksen y Eriksen muestran que cuando se asignan dos letras (H y K) a una misma respuesta en la palanca, se responde más lentamente a un target como H en pantallas tipo SSHSS –donde las posibles respuestas con la palanca son incompatibles entre sí-, que en pantallas como KKHKK –donde las respuestas son compatibles.

Existe competencia entre respuestas por la interferencia que se produce entre las letras de la pantalla. Si los distractores no se analizaran, no existirían grados de interferencia. Pero los distractores interfieren. Se les tiene en cuenta, no son ignorados.

La interferencia que generan los distractores con respuestas incompatibles depende de la distancia entre distractores y el target. Cuando los distractores se encuentran dentro de un margen de un grado de ángulo visual con respecto al target, no se les puede ignorar.

El hecho de que la atención selectiva pareciera incapaz de excluir a los distractores que se encontraban dentro de esta región dio paso a la idea de que debía existir un foco con una anchura mínima, de manera que los estímulos que entraran dentro de dicho foco se procesarían íntegramente.

Contrarios a los resultados de Eriksen, fueron los de Bjork y Murray, según los cuales el mejor inhibidor para una letra target era otra letra igual. Por ejemplo, el efecto BB: Si el target era B, la mayor inhibición se producía cuando el flanco era otra B. Se trata de una interferencia específica de las características que se producía entre la señal y el ruido de una presentación, lo que provocaba competencia en un nivel temprano de la extracción de rasgos.

Con frecuencia se confunden las propiedades categoriales y de características de un ítem. Si un sujeto tarda más en responder a una letra rodeada de otras:

  • ¿se trata de que las letras se parecen y compiten a nivel temprano?,
  • ¿o es porque las respuestas a las letras son de la misma categoría y por tanto, compiten a nivel posterior?

Jones y Gleitman (1972) idearon un ingenioso experimento para averiguarlo. Para ello presentaron dos, cuatro o seis ítems durante 100ms. Se pedía que buscaran letra intercalada entre distractores de letras o dígitos. La manipulación más interesante fue el uso del carácter "O" como letra y como dígito (cambio de categoría). Experimentos previos mostraron que parecía existir una búsqueda en paralelo de categorías, pero también el TR aumentaba linealmente cuando la búsqueda se realizaba dentro de la misma categoría. Jones y Gleitman observaron que, en función de si se les decía que buscaran un "0" o una "o", el carácter podía funcionar como número o como letra. Esto proporcionó pruebas concluyentes de que todos los ítems de la matriz se categorizaban antes de la selección. Si el efecto estuviera exclusivamente en función de las características, el carácter ambigüo "O" debería haber funcionado igual en ambas condiciones. Evidentemente, estos resultados eran contradictorios, y para su aclaración sería necesario tener en cuenta otros aspectos de la tarea y su entorno.

 

Sigue habiendo discrepancias de base sobre los mecanismos de la selección atencional y el lugar donde esta reside. Existe una contradicción directa entre dos hallazgos opuestos, pero bien fundamentados:

  1. Efecto BB: la codificación de las características del estímulo presentado queda inhibida por elementos adyacentes de características similares.
  2. Efecto HHH: indica que la codificación de las características de los elementos presentados es independiente de otros elementos adyacentes de características similares.

Santee y Egeth (1980-1982): concluyeron que, cuando se utiliza enmascaramiento, se encuentran interacciones perceptivas entre características, pero cuando la respuesta requerida implica localizar e identificar el target, se produce una interferencia relacionada con la identidad de los distractores. Obsevaron que si no se preguntaba por la localización del target la separación entre letras no producía efecto alguno dentro de un margen de 0.2º a 1.8º de ángulo visual.

Miller (1991) examinó las evidencias sobre el Efecto de Compatibilidad de Flancos (ECF) y realizó experimentos para conocer las condiciones límite en las que se producía. Miller manipuló 5 factores que pensó que podían ser responsables del procesamiento de los estímulos no atendidos:

  1. Escala de resolución espacial del foco atencional
  2. Incapacidad para mantener el foco de atención en un lugar fijo
  3. Incapacidad para centrarse por completo en un lugar vacío de una presentación
  4. Incapacidad para descartar estímulos que aparecen durante la tarea
  5. Incapacidad para evitar el análisis de todos los estímulos cuando la demanda de los ítems inatendidos es insuficiente

Miller observó que no conseguía eliminar el ECF mediante la manipulación de estos factores, lo que le llevó a la conclusión de que .. Así mismo, dedujo que:

  • La separación espacial posee una importancia destacada en la atención selectiva visual
  • Esta separación puede depender de la relación entre el target y el distractor

Eriksen, Pan y Botella mostraron que la interferencia que generaban los distractores incompatibles era inversamente proporcional a la distancia que existía entre ellos y la zona atendida.

Laberge, Brown, Carter, Bash y Harley propusieron que el gradiente de atención en torno a un target, y por tanto la zona dentro de la cual se produciría interferencia o no, variaba en función de la demanda atencional de la tarea.

La distancia a la que tienen que hallarse los distractores para interferir en el campo visual es importante a la hora de determinar si la atención visual constituye un foco de anchura fija o variable o si se trata de un zoom.

 

El grado de procesamiento que alcanza la información en las presentaciones visuales depende de una serie de factores, y tal vez resulte inadecuado establecer una separación clara entre selección temprana y tardía:

  1. En una tarea típica de filtrado, se expone al sujeto a un amplio conjunto de targets y de respuestas, y tiene que seleccionar un estímulo entre un subconjunto formado por muchos otros. La respuesta se mide generalmente en términos de precisión. En este caso, la carga de memoria es elevada, y los resultados apuntan hacia una selección temprana con procesamiento muy limitado de estímulos no atendidos. Los experimentos de Sperling son un ejemplo típico de estas tareas de filtrado.
  2. En una tarea de disposición selectiva el participante, por lo general, emite una respuesta rápida ante un target de un conjunto reducido, elige entre un número limitado de respuestas pulsando un botón. Se mide con el TR, la carga de memoria es reducida y los resultados indican que la atención selectiva acelera la respuesta a los targets esperados: selección tardía.

Son demandas distintas sobre el sistema de procesamiento de la información. Kahneman y Treisman consideran improbable que ambas tareas requieran el mismo tipo de procesamiento.

Lavie revisó las evidencias del efecto de la carga sobre el rendimiento durante distintas tareas de atención selectiva. Lavie y Tsal consideraron que el hecho de que la atención fuera temprana o tardía dependía de la demanda de la tarea:

  • Demanda de la tarea baja, se procesarán los distractores irrelevantes, puesto que sobra capacidad atencional. Hay tiempo…
  • Si la selección del target requiere utilizar al completo todos los recursos atencionales, no existe posibilidad de que se procesen los distractores
  • La atención es un recurso limitado que deben compartir las diferentes tareas

La teoría atencional de recursos es la más difundida en las situaciones de doble tarea. Parece obvio, pues utilizamos múltiples recursos. El recurso atencional se reparte entre los items de la presentación o entre los componentes del procesamiento de la tarea en su conjunto.
Kahneman y Charzyc demostraron que el efecto Stroop se diluye al presentar nueva información en la matriz visual. Su argumento consiste en que esta nueva información irrelevante utiliza recursos atencionales, reduciendo así la cantidad disponible para procesar la información distractora irrelevante. Estamos tan ocupados que somos incapaces de encontrar nada más.

Efecto Stroop: nombrar un color de la tinta con que están escritas una serie de palabras que denotan color. Se dan dos efectos: facilitación interferencia:

  • Facilitada cuando palabra y color son compatibles (rojo ante palabra rojo, escrita en rojo)
  • Complicada e interferida cuando son incompatibles (decir rojo ante la palabra rojo pintada en azul)

Lavie manipuló la carga perceptiva para calibrar su efecto sobre la interferencia que causaban los distractores irrelevantes. Para ello fue variando el tamaño del conjunto de posibles targets entre uno y seis, y encontró que el efecto de interferencia de un distractor con una respuesta incompatible al target solo era significativo en condiciones de baja carga.

En otro experimento se manipularon las demandas de procesamiento solicitando dos modalidades de procesamiento diferentes ante una forma coloreada que se presentaba junto al target. Dependiendo de la combinación de color y de forma, el participante tenía que responder o no al target, en lo que se denominó situación de acción/inhibición GO / NO GO:

  • En las tareas de carga reducida, los sujetos tenían que responder al target si la forma era azul (GO), pero no si era roja (NO GO)
  • En las tareas de carga elevada, GO fue indicado con un círculo rojo o un cuadrado azul, y NO GO con un cuadrado rojo y un círculo azul

La interferencia de los distractores incompatibles solo se producía en la condición de baja carga. Para Lavie esa carga perceptiva es la causa que determina la eficiencia de la atención selectiva:

  • Carga elevadaselección temprana
  • Carga reducida – selección tardía

Problema: aunque la hipótesis de la carga resuelve esta discrepancia entre resultados, reconoció que en determinadas circunstancias se producirá interferencia en el nivel de las características. Por otro lado, otra cuestión consiste en definir con exactitud lo que entendemos por carga capacidad perceptiva.

Los trabajos de Lavie ofrecieron una prometedora solución de compromiso entre las teorías de la selección estrictamente tempranas y tardías, hasta el punto de que, recientemente, Lavie ha propuesto una teoría de la carga plenamente articulada. Según su teoría de la carga atencional, el grado de selectividad de la atención, y por tanto el grado de procesamiento de los distractores, dependerá del nivel y del tipo de carga que requiera una tarea concreta:

  • La selección tardía es típica de aquellas tareas en que la carga perceptiva es reducida
  • La selección temprana se da con carga perceptiva elevada

Pero hay que tener en cuenta el control cognitivo cuando la carga perceptiva es reducida y los distractores compiten para controlar la respuesta:

  • Pequeños despistes cotidianos en nuestras acciones ponen de manifiesto la pérdida de control intencional sobre las acciones
  • Pacientes con lesiones en el lóbulo frontal tienen dificultades para realizar tareas secuenciales y se distraen con facilidad.

Es destacable la Importancia de las áreas cerebrales frontales en el control cognitivo. Los lóbulos frontales también intervienen en la memoria operativa y en la coordinación en situaciones de doble tarea y, según Lavie y cols., cuando estos procesos frontales están cargados- por ejemplo, con una lista de números que hay que recordar- se resiente el rendimiento en las tareas de atención selectiva:

  • El mantenimiento concurrente de una carga en la memoria operativa perjudicaba el rendimiento en una tarea de atención selectiva que requería clasificar nombres escritos relacionados con ocupaciones –cantante de pop o político-, ignorando una serie de caras.
  • Cuando la carga en la memoria de trabajo era elevada, existía una mayor interferencia entre el nombre –Mick Jagger- y un distractor incongruente –la cara Zapatero-, que cuando la carga de la memoria era reducida.
  • Neuroimágenes concurrentes captadas mostraron que la actividad en la circunvolución fusiforme –zona de reconocimiento facial- era significativamente superior cuando la carga era elevada, lo que indica que la cara se procesa.

Otras evidencias sobre la función de la memoria operativa en la atención selectiva provienen del ámbito del estudio de las diferencias individuales. Así, personas con un reducido intervalo de memoria son más susceptibles a la interferencia de los distractores en un experimento de sombreado auditivo que las personas en las que ese intervalo era amplio.

Lavie y cols. (2004) llevaron a cabo una serie de experimentos para contrastar la hipótesis de que el nivel de procesamiento de los distractores en las tareas de flancos no sólo dependía de la carga perceptiva, sino también de la carga concurrente de la memoria operativa, así como de la carga requerida al ejecutar las 2 tareas simultáneamente.

Investigaron también el efecto que producía el tener que cambiar entre una tarea de flancos de atención selectiva y una de memoria. La carga perceptiva se manipuló incrementando el tamaño del conjunto de distractores, mientras que la carga de memoria de trabajo se controló solicitando a los sujetos que memorizaran 1 ó 6 números en cada ensayo. Por tanto, era previsible que la carga perceptiva redujera el efecto de los distractores, mientras que la carga memorística incrementaría este efecto.

Los resultados de sus experimentos confirmaron que la carga perceptiva y la carga de la memoria de trabajo ejercen efectos opuestos en la atención selectiva.

Para probar el efecto de los mecanismos de control cognitivo que intervienen en una tarea y medir las consecuencias de este tipo de carga, Lavie y cols. llevaron a cabo nuevos experimentos. En ellos compararon el efecto de la carga en una tarea que requirió realizar alternativamente la correspondiente tarea de carga de memoria (uno o seis dígitos) y después la tarea distractora de flancos. Dado que las tareas se ejecutaban sucesivamente en lugar de realizarlas de manera concurrente, los autores llegaron a la conclusión de que el requisito de controlar y de actualizar las metas de las tareas seguiría requiriendo control, pero visto que la carga de memoria no se mantenía durante la tarea distractora de atención selectiva, el coste habría sido el mismo con ambas cargas de memoria y solo reflejaría el coste de secuenciación de la tarea y cambio de una a otra. Los resultados indicaron que:

  • la realización de las tareas de forma secuencial producía una mayor interferencia de los distractores, y que
  • no existía interacción con el tamaño de la carga de memoria.

Como conclusión, propusieron que la disociación entre carga perceptiva y carga de memoria sugería la existencia de dos mecanismos:

  1. Uno perceptivo pasivo, que permitía excluir a los distractores en condiciones de elevada carga perceptiva.
  2. Un segundo mecanismo más activo que controlaba la conducta en función de las prioridades de la tarea, excluyendo los estímulos irrelevantes aun cuando sean percibidos y la carga perceptiva sea reducida.

Parece que podría existir una solución al debate temprano-tardío si se aceptara que el grado hasta el cual se pueden evitar los distractores depende no sólo de la carga perceptiva, sino también de la manera de dirigir la atención por parte del control cognitivo.

Existe un límite finito a partir del cual la atención es incapaz de focalizarse lo suficiente como para excluir el procesamiento de ítems adyacentes. Se han utilizado marcadores para dirigir el foco de la atención. Posner utilizó una técnica muy ingeniosa y simple:

  • Se pide a los sujetos respuesta rápida en cuanto detecten una luz en campo visual.
  • Justo antes de presentarles ese target, se suministraba señal que podía ser de dos tipos –señal central (debe interpretarse, es simbólica; ej.: flecha apuntando al lugar donde supuestamente aparecerá el target) y señal periférica (no requiere interpretación; ej.: cuadrado que enmarca explícitamente la posición donde aparecerá el target).
  • Posner incluyó una línea base de control que mostraba una cruz en el centro para indicar que se iba a presentar el target, pero no se daba información sobre la posición.

Los resultados que obtuvo fueron los siguientes:

  • Cuando la señal era válida, los sujetos respondían más rápidamente al target que en la condición de control. Utilizaban la señal para dirigir u orientar su atención.
  • Cuando la señal era inválida, sus respuestas eran más lentas que en la condición de control, lo que indicaba que se había dirigido la atención en la dirección equivocada.
  • No se observaron diferencias entre señales centrales y periféricas.

Existen diferencias entre el efecto de las señales centrales, como una flecha direccional, y las señales como flashes luminosos que aparecen en la periferia. Posner observó que, aunque se puedan ignorar las señales centrales, no sucede lo mismo con las periféricas. Si el sujeto cree que la flecha central está apuntando en una dirección falsa, puede ignorarla. Sin embargo, aunque el sujeto tenga buenas razones para creer que una señal periférica es falsa, seguirá produciéndose un coste en el tiempo de respuesta. Sea cual sea la intención del participante, la atención se dirige hacia el lugar señalizado.

 

3.6.1 ORIENTACION ENDOGENA Y EXOGENA DE LA ATENCIÓN

Posner mostró que dirigir la atención hacia una posición estimular válida facilitaba el procesamiento visual, lo que le llevó a sugerir que la atención es como un foco que aumenta la eficiencia de la detección de eventos dentro de su haz.

Dirigir la atención no es sinónimo de mirar. La atención visual puede dirigirse de forma encubierta hacia una posición espacial distinta de aquélla a la que estamos mirando.

Posner propuso dos formas de orientar la atención hacia un estímulo:

  1. Orientación endógena: el sujeto controla intencionalmente. Atiende adrede.
  2. Orientación exógena: la atención se desplaza automáticamente de acuerdo a los estímulos.

3.6.2 BASES NEUROLOGICAS DE LA ORIENTACIÓN VISUAL

Relacionadas con la atención, se han realizado múltiples investigaciones neurofisiológicas mediante TEP (tomografía por emisión de positrones) y estudios del flujo sanguíneo cerebral en personas sanas y con daños cerebrales.

Posner y Petersen propusieron la existencia de dos sistemas atencionales independientes pero interactivos:

  • El sistema posterior dirigiría la atención hacia los lugares pertinentes mediante las operaciones de enganche, cambio y desenganche. Está especializado en orientar la atención de forma encubierta hacia la localización o ubicación del estímulo, pero no hacia otras características.

Hay 3 regiones en las que se intensifica una respuesta en monos cuando atienden al punto donde se encuentra el estímulo concreto:

  1. Lóbulo parietal-> desenganche
  2. Parte del pulvinar (en el tálamo)-> enganche
  3. Tubérculo cuadrigémino superior (o colículo superior)-> movimiento

En humanos se ha observado actividad similar mediante TEP: lesiones en las zonas mencionadas producen síntomas de heminegligencia atencional.

 

  • El sistema anterior se activa cuando el sujeto tiene que realizar selección en función de otras propiedades y características. Así mismo, el sistema anterior participa en el control del sistema posterior. Existen importantes conexiones entre el lóbulo parietal posterior y determinadas regiones del córtex prefrontal. La circunvolución del cuerpo calloso se activa cuando una tarea requiere vigilar targets que pueden presentarse en cualquier modalidad sensorial o durante una tarea Stroop.

Existe una jerarquía de sistemas atencionales en la cual el sistema anterior puede ceder el control al sistema posterior cuando éste último no está ocupado procesando otro material. En una revisión reciente de resultados obtenidos con RM (Resonancia magnética), Posner y Badgaiyan resumen el papel de los sistemas atencionales:

  • Sistema posterior: desde el punto de vista de las tareas cognitivas, esta red interviene en el desenganche, en el enganche y en la amplificación del target atendido.
  • Sistema anterior:
    • Participa en la orientación controlada de forma abierta e intencionada.
    • Participa en la captación atencional y controla las regiones cerebrales que realizan tareas complejas.
    • Ejerce un control general sobre las regiones que intervienen en la detección del target y en la respuesta.
    • Es responsable de la anticipación en la localización del target.

Por otra parte también mediante TEP se obtuvieron datos que respaldaban la participación asimétrica de los hemisferios en las funciones atencionales:

  • El flujo sanguíneo aumenta en el lóbulo parietal derecho cuando las tareas implican cambio de atención en ambos campos visuales.
  • El flujo sanguíneo aumenta en el lóbulo parietal izquierdo solo cuando los cambios se dan en el campo visual derecho.

Existen otras interpretaciones acerca de las bases neurológicas de la orientación visual. Por ejemplo, Laberge afirmaba que la amplificación de la actividad neural en las columnas corticales era lo que generaba la propiedad selectiva de la atención. Esta amplificación podía ser controlada abajo-arriba por el estímulo, o arriba-abajo por la intención. Encontró numerosos circuitos triangulares en el cerebro que establecían vía directa entre las regiones parietales donde se expresaba la atención y las regiones frontales que participaban en el control, así como una vía indirecta entre las regiones parietales y frontales a través del tálamo, que participaba en la amplificación:

  • La vía directa intervenía seleccionando las regiones parietales en las que se iba a expresar la atención.
  • La vía indirecta modulaba la intensidad de la expresión atencional en las áreas seleccionadas.

Según Laberge, una aparición brusca de un estímulo iniciaba una breve actividad parietal abajo-arriba que se correspondería con la orientación de la atención, pero si era necesario prolongar esta actividad, entonces habría que recurrir al proceso arriba-abajo.

 

Aunque la atención encubierta hacia señales periféricas no se veía afectada por una tarea memorística secundaria, la orientación voluntaria ocasionada por señales centrales sí se veía afectada por ella. La carga memorística compite con la interpretación de las señales centrales, pero no con las periféricas.
Al igual que Posner, Jonides interpretó que estas dos variedades de orientación atencional reflejaban dos modos diferentes de controlar un único sistema de orientación.

Müller y Rabitt consideraron esta interpretación errónea. A la orientación endógena la llamaron voluntaria; y a la exógenareflexiva. Con una SOA inferior a 300 ms, el coste y el beneficio para las señales periféricas fue mayor que para las centrales, pero a partir de 300 ms, las señales periféricas y centrales causaron el mismo efecto.

Estos dos autores deciden que existen diferentes secuencias temporales en los efectos de cada señal, indicando la presencia de dos sistemas de orientación atencional independientes:

  • Un mecanismo reflexivo automático enormemente resistente a estímulos competidores
  • Un segundo mecanismo voluntario en el que podía intervenir el reflexivo.

Ambos mecanismos pueden estar activados simultáneamente. La orientación reflexiva automática se puede modificar mediante procesos de control voluntario, indicando que la orientación reflexiva no llega a ser totalmente automática.

La orientación reflexiva se activaría y se realizaría automáticamente y, si los mecanismos de orientación reflexiva y los voluntarios actuaran en la misma dirección, ejercerían un efecto aditivo. Si por el contrario, actuaran en direcciones opuestas, el efecto sería sustractivo.

 

3.7.1 EL CONTROL SIMBÓLICO DE LA ATENCIÓN VISUAL

Señales simbólicas pueden controlar la localización de la atención en ciertos lugares del campo visual. Por ejemplo, cuando los sujetos observan caras que dirigen sus miradas. Dichos participantes siguen la mirada del que observan. La percepción de la mirada desencadenaba una orientación visoespacial reflexiva e involuntaria.

No solo las flechas, sino también palabras, como arriba, abajo, izquierda, derecha pueden indicar dirección y producir cambios involuntarios de la atención.

Los cambios de atención no pueden ejecutarse hacia dos direcciones a la vez, por tanto debe haber un sistema que seleccione qué cambio de orientación atencional aplicar. Lo más probable es que sea en función de las metas.

 

3.7.2 ¿SE PUEDEN DISOCIAR LA ATENCIÓN Y LA SELECCIÓN?

Se pone de manifiesto la importancia del control dirigido por metas por requisitos de la tarea. Señales presentadas captaron la atención cuando la tarea consistió en detectar targets presentados, pero no cuando se trató de identificar el color del target. Sólo captan la atención las características del estímulo que son relevantes para una tarea.

Orientar la atención hacia una localización espacial facilita el procesamiento de los estímulos visuales, y ampliar la distancia entre las letras flancos y un target facilita la capacidad de selección.

La atención espacial constituye una propiedad emergente de interacción competitiva en el sistema visual. Las características de la presentación visual determinan hasta qué punto afecta la selección espacial al procesamiento visual. Tanto los efectos volitivos arriba-abajo como los dirigidos por estímulos abajo-arriba sesgan la competencia.

Un modelo completo de competición sesgada debería revelar fuertes interacciones entre factores arriba-abajo y abajo-arriba.

Las metas conductuales constriñen la selección de información visual.

 

Orientación o identidad

En ensayos de orientación se decía a los participantes que ignoraran la identidad de la letra, mientras que en los de identidad de las letras se les pedía que ignoraran la orientación. Las respuestas irrelevantes para la tarea sí se activaban, interfiriendo en las respuestas a los targets.

El acceso a los mecanismos de respuesta elicitados por un objeto atendido visualmente se puede restringir a aquellas dimensiones significativas para la tarea. Este hallazgo es incompatible con la idea de que todas las dimensiones y las respuestas asociadas de un objeto atendido se potencian, ya sean o no relevantes.

Dado que se atiende a un estímulo, la extracción automática de sus dimensiones está mediada por metas arriba-abajo. Esto quiere decir que aunque el foco atencional pueda facilitar el proceso dentro de su haz, existen procesos adicionales en el entorno de la tarea y de las instrucciones.

 

Si existe un retraso de 300 ms o más tras una señal periférica, la detección del target en esa posición se ralentiza; el efecto normalmente facilitador se invierte para convertirse en inhibidor. Es lo que se conoce como inhibición de retorno.
Una posible explicación de por qué el sistema visual puede requerir esta clase de inhibición sería que dicha inhibición permite una búsqueda visual eficiente. Una vez dirigida la atención hacia una posición ésta es etiquetada, de manera que no es necesario volver a buscar de nuevo en dicha ubicación.

La inhibición de retorno se puede observar en diversas tareas: asociada al color de un objeto y a objetos en movimiento.

Pratt y Abrahams (1995) observaron que la IR solo estaba asociada a la localización señalizada más recientemente y sugirieron que la memoria de la IR era muy limitada.

Sin embargo, Tipper, Weaver y Watson (1996) afirmaron haber detectado IR hasta en tres localizaciones sucesivas, argumentando que el experimento de Pratt y Abrahams era inadecuado, ya que solo incluía dos localizaciones de target posibles. Más tarde encontraron de nuevo que solo se inhibía la posición señalizada más recientemente.

No se ha encontrado solución a este debate, pero queda claro que factores tales como las expectativas y el agrupamiento perceptivo afectan considerablemente a la IR.

Se ha visto que las señales simbólicas y los requisitos de la tarea pueden afectar al lugar donde se dirige la atención visual. Suponiendo que la conducta humana esté dirigida por metas, se plantearon los siguientes experimentos:

  1. Responder a targets de localización impredecible. Justo antes de presentar la pantalla se muestran flechas o palabras direccionales irrelevantes para la tarea que indican la posición correcta del target (señales compatibles) o una posición incorrecta (incompatibles). Para los sujetos quedaba claro que las señales no eran buenos predictores del target que iba a aparecer, y que debían ignorarlas. Los experimentadores esperaban que el significado de los símbolos captara la atención de los participantes y la dirigiera hacia la posición descrita.
  2. En su segundo experimento, investigan estas señales en la IR. Los sujetos detectaban estímulos situados a la izquierda o a la derecha del punto de fijación central inmediatamente después de que se les presentara una señal periférica en la misma posición o en la contraria.

El TR siempre es más lento cuando la atención tiene que volver a la posición atendida anteriormente. Sin embargo, en el experimento el target iba precedido de una señal simbólica presentada centralmente además de la señal periférica habitual. Los experimentadores razonaron que si las señales simbólicas ejercieran un efecto contrario a la IR producida por las señales periféricas, reducirían dicha IR cuando indicaran correctamente la posición del target.
Los resultados mostraron que la dirección que representaba la señal central interactuaba con la señal periférica, afectando a los TR. Cuando la palabra que hacía de señal central era válida, la IR era menor que cuando era invalida. Las señales simbólicas que había que ignorar se procesaban automáticamente y moderaban el efecto de la señal periférica.

Este hallazgo difumina la distinción entre señales periféricas y centrales, ya que el efecto de orientación automática que generalmente se atribuía a las señales periféricas puede en ocasiones darse también con señales simbólicas.

 

3.8.1 EL MOVIMIENTO DEL FOCO

Posner y colaboradores sugieren que el foco atencional tarda un tiempo en desplazarse por el espacio visual.

El tiempo de reacción a un target es más rápido a medida que aumenta el tiempo transcurrido entre la aparición de la señal y el target, lo que sugería que el foco tardaba cierto tiempo en desplazarse hasta la posición señalizada. Es decir, cuanto antes veamos una señal que indica el target, antes desplazaremos el foco hacia el target.

Shulman, Remington y McLean obtuvieron datos sobre:

  • Targets cercanos y alejados
  • Targets esperados e inesperados

Los tiempos de respuesta a los targets situados en posiciones señalizadas alejadas eran iguales a los de las posiciones no señalizadas cercanas, lo cual contradecía la idea de que existiera un foco atencional desplazándose por el espacio.

Más que al desplazamiento del foco por el espacio, es posible que este intervalo de tiempo se deba a las diferencias en procesamiento visual temprano entre la fóvea y la periferia.

Downing y Pinker (1985) investigaron el efecto de la señalización de targets presentados en distintas regiones de la retina. A los sujetos se les mostraban señales en diez posiciones repartidas entre regiones periféricas y parafoveales y foveales. Descubrieron que cuando las señales estaban más cercanas a la fóvea, los tiempos de respuesta en los ensayos válidos fueron rápidos. Pero en los inválidos aumentaban rápidamente los costes en tiempos de respuesta.

Cuando las señales se presentaron en posiciones más periféricas, los posibles costes y beneficios fueron menos acusados.

Estos resultados son coherentes con la idea de que el foco atencional se concentra con mayor nitidez en las regiones foveales que en la periferia, y que cuando los sujetos conocen de antemano dónde va a aparecer el target, la interferencia de los distractores adyacentes es mínima.

En la fóvea, el foco atencional puede ser más estrecho que en la periferia, por lo que el tamaño del foco será mayor o menor dependiendo del lugar donde aparezca el estímulo en el campo visual.

A medida que los targets se van presentando más hacia la periferia, acusan una mayor interferencia de flancos más lejanos a los targets presentados en la fóvea. Esto es debido a que los campos receptivos visuales son más amplios en la periferia que en la región foveal. Ejemplo: estoy concentrado en la pantalla del ordenador, pero también veo la estantería, la lámpara, la carpeta y diversos objetos que se encuentran a un radio bastante amplio de mi situación. La periferia es amplia.

 

Eriksen y Yeh trataron de averiguar si los sujetos podían atender a más de un lugar dentro de una presentación visual. Realizaron un experimento de señalización en el que los targets eran letras dispuestas alrededor de un círculo como en una esfera de reloj. En algunas posiciones podía haber letras target y las otras podían ser distractores:

  • Los estímulos se presentaban durante 50 ms, periodo demasiado breve para que diera tiempo de ejecutar movimiento ocular (visto y no visto) y fijar la vista en otro lugar durante la exposición
  • La señal indicaba con una probabilidad determinada dónde iba a aparecer el target
  • Se utilizaron 3 condiciones de señalización diferentes
  1. 40% probabilidad de que el target indicara la señal.
  2. 70% probabilidad que apareciera donde indicara la señal.
  3. 10% probabilidad target en lado opuesto a señal.
  4. Control: nada

Conclusionesel foco no se podía dividir entre las dos posiciones que tenían la misma probabilidad de aparecer, pero sí se podía desplazar rápidamente de una posición a la siguiente.

Castiello y Umilta mostraron que los sujetos eran capaces de dividir la atención focal y manejar simultáneamente dos focos atencionales independientes cuando los objetos se encontraban en hemicampos opuestos.

Existen también evidencias de que la amplitud del foco atencional puede variar en función de la tarea que se esté realizando.

Laberge utilizó una señal para indicar qué letra había que decir de una palabra formada por 5. Manipuló la amplitud de la atención de los participantes. Condiciones:

  • Categorizar letra central de la fila.
  • Categorizar palabra.
  • Cuando se focalizaba la atención a una letra central, las respuestas eran más rápidas que a cualquier otra.
  • Cuando se prestaba atención a la palabra completa, las respuestas a cualquier letra eran tan rápidas como a la letra central en la condición focalizada.

Estos resultados muestran que el haz del foco se puede regular en función de la tarea.

Broadbent hizo un resumen de los datos recopilados sobre selectividad en presentaciones visuales y sugirió que debíamos pensar en la selectividad como en un reflector luminoso que permite modificar la amplitud del foco. Cuando no se sabe bien hacia dónde debe ir el haz, éste es amplio. Pero cuando parece que sucede algo o surge una señal que indica un lugar y no otro, el haz se estrecha y se desplaza hasta el punto de máxima importancia.

Eriksen y Murphy: Sujetos tienen que decir si el target es una A o una U. Target y distractor pueden ser iguales o diferentes; AA, AU. La separación iba variando. Como sabemos, cuando el target y los distractores tienen respuestas incompatibles, existirá interferencia a menos que la separación sea mayor de 1º de ángulo visual.

Eriksen y Murphy proponen una mejor metáfora para explicar la atención: Esta sería un zoom, o lente zoom. La atención se distribuye inicialmente a lo largo de una zona amplia, procesando en paralelo todos los elementos de la presentación. Todos los distractores activarán respuestas. Pero si existe una señal previa, se puede estrechar la lente (la atención) de manera que solo los elementos que se encuentran directamente en la zona del foco de la lente activarán sus respuestas correspondientes. Los ítems incompatibles situados fuera de esta zona no causarán interferencia.

Lavieel grado de estrechamiento del foco puede depender de la carga perceptiva de la tarea en su conjunto y del entorno de distractores. Ciertos factores de la tarea influyen en la naturaleza de la atención selectiva visual.

 

Navon: Realizó un experimento con letras grandes formadas por otras más pequeñas:

  • Letra grande: forma global
  • Letras pequeñas: formas locales.
  • Propiedades locales y globales congruentes. E formada por E pequeñas
  • Propiedades locales y globales incongruentes. E formada por S pequeñas.

Resultados:

  • En la forma incongruente la respuesta a las letras pequeñas se veía interferida por la letra global.
  • Pero la identidad de las letras locales no interfería en la identificación de la letra global.

La atención se dirige a las propiedades globales generales del objeto antes de analizar las propiedades locales detalladas.

Martin, quiso comprobarlo y manipuló la cantidad de elementos locales que componían la forma global y descubrió que, en ocasiones, el procesamiento local podía preceder al global.

Shifrin sugirió que la atención se focalizaba en un tamaño o en otro, y necesita tiempo para cambiar entre tamaños.

Stofer concluyó que la atención no solo tiene que cambiar en cuanto a cobertura espacial, sino también entre niveles de representación. Para operar de forma local a global tenía que hacerlo mediante un zoom de ampliación (zoom up) o reducción (zoom down).

Stofer comparó la función TR-SOA en dos condiciones en las que los sujetos tenían que atender a la propiedad local o a la global:

  • En una de las condiciones se señalizaban cambios involuntarios mediante una presentación repentina que especificaba la amplitud espacial de la zona a la que había que atender
  • En la otra se indicaban cambios voluntarios mediante instrucción simbólica

Resultadoslos procesos atencionales de atención ampliación-reducción (zooming), como los de cambio atencional eran similares funcionalmente; ambos se podían controlar involuntariamente –señal exógena- o voluntariamente –señal endógena-. Sin embargo, un zoom hacia el nivel local tardaba más en producirse que un zoom hacia el nivel global. Stofer sugiere que habitualmente se atiende primero al nivel global, y que el tiempo añadido refleja el paso adicional que necesita el sistema para orientarse hacia el nivel local de representación.

 

Cada hemisferio está especializado en un grado de detalle atencional:

  1. El hemisferio derecho se activa durante el procesamiento global.
  2. El hemisferio izquierdo lo hace durante el procesamiento local.

Posner encontró que la negligencia visual unilateral es mucho más probable que se produzca en caso de lesión en el parietal derecho que en el izquierdo. A raíz de esto ha surgido la idea de que el hemisferio derecho controla la atención a ambos lados del espacio (global).

Con TEP se ha encontrado que:

  • El córtex parietal derecho se activa al cambiar la atención tanto a la derecha como a la izquierda.
  • El parietal izquierdo solo se activa cuando cambia a la derecha.

Pacientes con lesión en el lado derecho tienen dificultades para mantener alerta en tareas de atención sostenida y vigilancia. Lo que da a entender que el hemisferio derecho es más importante para mantener la atención que para cambiarla.

Estudios con pacientes neuropsicológicos con dificultades en tareas simples de orientación han permitido obtener evidencias de la importancia de la orientación en la atención visual:

  • Paciente que pasa por alto objetos del lado izquierdo del espacio visual, que solo se come la comida del lado derecho del plato.
  • Si se les pide que copien una ilustración, solo representan la mitad.

Los pacientes con heminegligencia visual no notan nada raro, no se dan cuenta. No presentan ceguera en la región del espacio afectada. No son ciegos desde el punto de vista visual, pero actúan como si no percibieran un lado del espacio que abarca su visión. Esto es heminegligencia visual o negligencia lateral.

El propio término heminegligencia sugiere que este fenómeno podría deberse a una inatención en el lado contralateral del espacio.

Posner llevó a cabo experimentos en pacientes con negligencia visual unilateral empleando la técnica de la señal. Sus hallazgos demostraron que, si las señales eran válidas (predecían con fiabilidad dónde iba a aparecer el target), no existían grandes diferencias entre los targets presentados en el lado afectado y en el normal.

Cuando la señal era inválida, en el lado opuesto el desempeño se veía más afectado que en los sujetos normales.

Para explicar estos resultados había que recurrir a tres componentes de la atención visual:

  1. Capacidad de enganchar la atención visual sobre un target
  2. Capacidad para desenganchar la atención de dicho target
  3. Capacidad para cambiar la atención al nuevo target

Los pacientes con heminegligencia no tenían problemas para prestar atención. Los pacientes también parecían ser capaces de realizar cambios atencionales, pero cuando la señal apuntaba hacia el lado afectado y el paciente había estado atendiendo antes al lado normal, parecía que la atención visual no podía desengancharse para pasar a la zona afectada del espacio.

 

LESIONES TALÁMICAS

En otros estudios centrados en lesiones talámicas, concretamente en el núcleo pulvinar, se ha observado que estas personas tienen dificultades para prestar atención al lado contralateral a la lesión. El pulvinar no participa exclusivamente en el enganche de la atención, también contribuye a evitar que esta se dirija hacia otros estímulos no deseados.

 

EXTINCIÓN VISUAL

Otro déficit asociado a la negligencia visual unilateral es la extinción visual. Estos pacientes presentan lesiones parieto-occipitales, y no tienen dificultades para identificar un único objeto que se les presente. Pero si se les presentan simultáneamente dos objetos, parece que no ven el objeto contralateral a la lesión: pueden nombrar un objeto que se les presente en su campo visual contralateral a la lesión, pero solo si no se les presenta nada en su lado normal. Es como si la presencia de un estímulo en el campo normal extinguiera /borrase la respuesta al estímulo en el dañado.

Estos pacientes no tienen problemas de visión, sino un problema atencional de orden superior. La extinción afecta a las representaciones de alto nivel de los objetos en lugar de a niveles perceptivos más tempranos.

Volpe y cols. sugirieron que los pacientes eran capaces de llegar a un nivel de procesamiento del estímulo extinguido que les permitía comparar objetos, pero sin llegar a un conocimiento consciente.

A pesar de que el objeto ha sido inatendido, su semántica está disponible, pero no permite emitir una respuesta abierta.

 

12.1 HEMINEGLIGENCIA DEL ESPACIO IMAGINADO

El sujeto no puede construir una representación interna de un lado del espacio visual. Cuando describe una escena, por ejemplo la Piazza del Duomo de Milán, describen un lado de la plaza, sin mencionar nada de su lado negligente. De tal forma, que cuando se le dice que imagine que se gira 180º y se le pide que la describa de nuevo, vuelve a mencionar sólo un lado, el complementario (el que en la anterior situación correspondía al lado negligente).

 

12.2 GRUPOS DE OBJETO Y ESPACIO

Algunos psicólogos sugieren que la atención se dirige hacia grupos perceptivos según los principios de la Gestalt (el todo es más que la suma de las partes). Prinzmetal estudió la manera que tenían las personas de agrupar características cuando se las exponía a presentaciones simples. Probó dos hipótesis:

  1. Era probable que se agruparan las características de la misma localización o de localizaciones próximas en el espacio.
  2. Era probable que se agruparan las características de un mismo agrupamiento perceptivo.

El agrupamiento perceptivo predecía mejor el rendimiento.

Merikle mostró que el agrupamiento perceptivo podía influir en el efecto de la superioridad del informe parcial en un experimento de memoria icónica. Propuso que las señales espaciales, como una fila o un color como señal, eran eficaces para el IP porque formaban un grupo perceptivo fácil de seleccionar. Según él, no existía superioridad del IP basada en la distinción por categorías, porque las diferencias categoriales no generaban agrupamientos perceptivos.

Driver y Baylis agruparon distractores con el target mediante un movimiento común. Un principio gestáltico bien consolidado es que los ítems que se mueven juntos se agrupan juntos. La tarea consistía en responder a la letra central en una presentación horizontal de cinco letras en la que la letra central se movía junto con las del exterior de la presentación, mientras que las intermedias permanecían inmóviles. Predicción alternativa según cada hipótesis:

  • Según la teoría del foco, los distractores más próximos al target causarían la mayor interferencia,
  • mientras que según la hipótesis del agrupamiento, los flancos agrupados con el target interferían más a pesar de estar más alejados.

Los resultados respaldaron la hipótesis del agrupamiento perceptivo; los distractores alejados que se movían junto al target producían más interferencia que los inmóviles próximos al target (otros investigadores fracasaron a la hora de replicar estos resultados).

Driver y Baylis consideraron que era más adecuado pensar que la atención se asignaba a grupos perceptivos en lugar de a regiones en el espacio contiguo, puesto que en el mundo real tenemos que atender a objetos en movimiento en un entorno desordenado. Agrupamos partes debido a su movimiento común.

Cada vez hay más evidencias de que atendemos a objetos en lugar de a regiones en el espacio.

Duncan mostró que resultaba más sencillo juzgar dos atributos que pertenecen a un objeto que juzgar esos mismos atributos cuando pertenecen a dos objetos diferentes (experimento del rectángulo y la línea). Concluye que atendemos a los objetos, y cuando los juicios que hacemos afectan a dos objetos, es necesario cambiar la atención de uno a otro, lo cual requiere tiempo.

 

12.3 INHIBICIÓN DE RETORNO BASADA EN EL OBJETO

La atención basada en el objeto es muy importante. Posner mostró que el foco atencional podía ser controlado mediante señales espaciales y dirigirse encubiertamente a determinados lugares del espacio. Se estableció la hipótesis de que un efecto asociado, la inhibición de retornoera consecuencia del etiquetado de localizaciones espaciales.

Pero, ¿qué pasa si buscamos un objeto, lo encontramos y después se mueve dicho objeto? Si la atención se basara en el espacio, miraríamos a lugares vacíos. Tipper, Driver y Weaver consiguieron demostrar que la inhibición de retorno se basa en el objeto. Señalizaron la atención hacia un objeto en movimiento, y encontraron que la inhibición se desplazaba junto con el objeto hasta su nuevo emplazamiento. Son los objetos, no el espacio, lo que se inhibe. La inhibición de retorno garantiza que no se vuelvan a buscar objetos previamente examinados.

 

12.4 HEMINEGLIGENCIA VISUAL BASADA EN EL OBJETO

Cada vez hay más pruebas de que la atención puede basarse en los objetos. La cantidad de elementos omitidos por un paciente dependerá de a qué se le pida que atienda.

Driver y Halligan  (1991) hicieron un experimento en el que enfrentaron el espacio ambiental con el espacio centrado en el objeto. Diseñaron una tarea en la que los pacientes tenían que juzgar si dos formas sin sentido eran iguales o diferentes. Si la parte de la forma que contenía la diferencia crucial se hallaba en el espacio omitido cuando los ejes ambiental y del objeto eran equivalentes, el paciente era incapaz de juzgar si los dibujos eran iguales o distintos.

 

 

Driver y Halligan querían descubrir lo que sucedería cuando el papel en el que se habían dibujado los estímulos girara de manera que la parte crucial del objeto se desplazara del espacio omitido y atravesara el eje ambiental para entrar en el espacio que ahora debería ser el normal. Los resultados indicaron que los pacientes seguían omitiendo un lado del objeto, aunque éste apareciera en el lado normal del espacio ambiental. En resumen:

  • Los pacientes eran incapaces de juzgar si los dibujos eran iguales o distintos.
  • En los objetos seguían omitiendo un lado, aunque este apareciera en el lado normal del espacio ambiental.

Este experimento demuestra que la negligencia se puede producir en un lado del eje principal de un objeto, no simplemente en un lado del espacio ocupado por ese objeto. 

Tras varios experimentos se afirma que la negligencia puede basarse en distintos marcos de referencia en función de las condiciones.

Aunque parece que haya evidencia de que la heminegligencia visual disponga de un componente basado en el objeto, no siempre aparece este efecto. Behrman y Moskovich dijeron que no siempre aparecía este efecto. Sugieren que el espacio es un sistema de coordenadas y que los efectos basados en los objetos tal vez solo aparezcan en condiciones en las que los estímulos posean lateralidad o asimetría en sus representaciones, de tal forma que requieran compararlos de alguna manera con respecto al eje principal del objeto.

 

Algunas explicaciones teóricas de la visión normal y de los trastornos visuales consideran que la conducta atencional es consecuencia de un estado cerebral integrado.
Duncan planteó la idea de que las funciones atencionales se distribuyen entre diversos sistemas y regiones del cerebro: "Por lo general, la atención se considera un estado ampliamente distribuido en el que convergen diversos sistemas cerebrales para actuar sobre distintas propiedades del mismo objeto seleccionado”.

Numerosas fuentes de información activan distintos sistemas cerebrales en respuesta a un input visual y son objeto de un procesamiento competitivo. Al potenciar una fuente de información se inhibe otra, y el patrón de actividad más activo adquiere dominancia o control.

Con respecto a los pacientes neuropsicológicos, Duncan propone que el sesgo atencional observado en la negligencia unilateral y el fenómeno de la extinción podían deberse a la existencia de regiones lesionadas que dejan de competir por dominar el procesamiento.

Duncan sugiere que un sesgo lateral era consecuencia de una lesión cerebral lateralizada, y las lesiones en la zona parietal derecha no eran el único predictor de sesgo en heminegligencia, en la simultanagnosia y en la extinción.

 

13.1 EL SINDROME DE BALINT O ATAXIA ÓPTICA

Los pacientes con síndrome de Balint generalmente padecen lesiones en el lóbulo parietal posteriorBalint ofreció una descripción clásica, y hay evidencias recopiladas hasta el momento por Jeannerod. Los pacientes con este trastorno presentan:

  • Deficiencias en tareas espaciales.
  • Dificultades para orientarse hacia estímulos visuales
  • Incapacidad de dirigir correctamente la mano y el brazo al intentar alcanzar algo.
  • No ajustan los dedos con normalidad para agarrar.
  • Dificultades para orientarse al escuchar
  • Deficiencia de coordinación viso-manual
  • Dificultad para calcular longitudes, orientación y distancia
  • Acciones orientadas a objetos se ven gravemente dificultadas

Humphreys y cols. comprobaron en sus experimentos que los pacientes detectan las imágenes de formas cerradas; las palabras abiertas no las detectan. Estos pacientes sufrían lesiones en las regiones de los lóbulos temporales normalmente implicadas en la percepción espacial, pero no presentaban daños en las zonas de la región occipitoparietal que procesa las propiedades de los objetos.

Humphreys sugirió que las formas cerradas predominan sobre las abiertas y que, sin información espacial que guiara el cambio de objeto, se produciría extinción.