Ps. Atencion

Los experimentos vistos hasta ahora midenmanipulan u observan distintas variedades de “atención” en diversas modalidades sensoriales para las tareas. Se ha recogido una enorme cantidad de datos, tanto de personas “normales” como de pacientes con daños cerebrales, para dar respuesta a cuestiones sobre la selectividad, combinación de tareas, consciencia y control. Pero, ¿hasta que punto se ha avanzado en el descubrimiento de la naturaleza global de la atención?
La neurofisiología y la neuropsicología, ayuda a responder a tanto interrogante. Los métodos no invasivos para registrar y medir la actividad cerebral en diferentes regiones del cerebro, el cómo intervienen las tareas en esa actividad y la evolución temporal del procesamiento atencional en ellas, han supuesto grandes avances.
Marr (1982) se cuestionó lo siguiente:

¿para qué sirve la atención?, y ¿qué aspectos de diseño han sido dados por la evolución para tener el cerebro que tenemos?...pero ¿cómo se entiende el mundo mental, metafóricamente hablando?

Existe límite en nuestra capacidad para realizar cierto número de tareas simultáneamente.
Hick, en 1952, enunció la ley que lleva su nombre. La ley de Hick, que dice que el tiempo de reacción (TR) de elección ante un único estímulo aumenta en consonancia con el número de alternativas posibles (relación directa, +nº alternativas para elegir=>+ TR).
El prepararnos para responder supone coste y el PRP (Período Refractario psicológico) también evidencia este límite.
Sin embargo, se conoce que el cerebro es capaz de procesar mucha información a la vez en paralelo a lo largo de una serie de subsistemas específicos de la modalidad, por lo que Neisser (1976) ya consideró que no existía límite fisiológico para la recopilación.

METÁFORA DEL CUELLO DE BOTELLABroadbent (1958 a 1971) y Treisman (1960)

La atención supone la existencia de un cuello de botella de capacidad limitada. Su posición limita localmente la capacidad marcando la velocidad del proceso completo. En dicho punto el procesamiento pasa de ser en PARALELO a SERIAL.

Esta idea surgió originalmente a partir de la metáfora que comparaba la mente con los ordenadores digitales seriales, que poseían:

  • almacenamiento temporal,
  • componentes con capacidad limitada,
  • programas escritos en flujogramas, donde la información se procesa en estadios

En los tiempos de Broadbent Treisman, los ordenadores eran inmensas maquinas de procesamiento serial. Aunque no pensaban que el cerebro humano fuera “igual” a un computador digital serial, creían que era comparable.

El NIVEL COMPUTACIONAL de la explicación lo proporcionó Marr (1982). Para analizar el sistema cognitivo hay que considerar 3 niveles:

  1. Nivel computacionalconocimiento general y abstracto de metas generales.
  2. Nivel algorítmicorepresentación en un algoritmo que implica manipulación de símbolos.
  3. Nivel de implementacióntodo sistema inteligente descansa en un sustrado físico (cerebro o máquina). El deterioro del SNC se compara con el componente físico del ordenador (hardware).
Deutch y Deutch (1963) situaron el cuello de BOTELLA en posición tardía, fijando el límite estructural en procesamiento en paralelo entre la codificación sensorial y la respuesta. Realizaron una propuesta de comparación múltiple:
  • Ideas avanzadas pero incompredidas en la época. El punto vista computacional rechazó estas ideas: los ordenadores no procesan en paralelo.
  • Consideraban la existencia de conexión neuropsicológica en atención selectiva. Por ello, esta idea no encajaba con la computación serial.

NUEVO CONEXIONISMO

El modelo de Deutch y Deutch era bastante avanzado para su época. Aunque se suele considerar un modelo de cuello de botella de tardío (situándose simplemente al final de una lista de teorías que proponían la presencia de un límite estructural en el procesamiento en paralelo en algún punto entre la codificación sensorial y la respuesta) plantea algunas cuestiones interesantes. Su propuesta de una serie de procesos de comparación múltiple -que permitían evaluar el estímulo más activado de entre los demás- parecía imposible desde el punto de vista computacional en 1963, por lo que se encontró con el rechazo de numerosos investigadores.

Deutsch y Deutsch pensaron que podía encontrarse un mecanismo neuropsicológico implicado en la atención selectiva que tuviera conexiones bidireccionales con "todos los sistemas discriminatorios y perceptivos". Esta idea de un sistema plenamente interconectado no encajaba bien con la metáfora de la computación serial. Sin embargo, durante los últimos treinta años se ha producido un gran auge en el uso y desarrollo de ordenadores complejos capaces de procesar información en paralelo a lo largo de numerosas unidades de procesamiento. La nueva metáfora es conexionista: se conoce como enfoque del Procesamiento Distribuido en Paralelo (PDP) o de redes neuronales artificiales.

 

Gracias a los estudios neuropsicológicos, ahora sabernos que el cerebro es un dispositivo computacional interactivo, enormemente interconectado y que opera principalmente en paralelo; además, posee diversos subsistemas diseñados para responder selectivamente a eventos perceptivos concretos y procesar información especializada. Esta perspectiva ha dado lugar a la adopción de una nueva metáfora, como veremos a continuación.

La METÁFORA CEREBRAL como analogía explicativa:

  1. Influencia en modelos de aprendizaje y memoria.
  2. Ilustra cómo surge déficit neuropsicológico en sistema “normal”.
  3. Se ha utilizado para elaborar modelos atencionales.

El cerebro es concebido como un dispositivo computacional en paralelo, compuesto por subsistemas diseñados para responder selectivamente a eventos perceptivos concretos y procesar información especializada. Realiza procesamiento simultáneo en paralelo con neuronas y trayectorias.

Actualmente se sabe de neuronas, vías y regiones cerebrales que responden selectivamente ante determinada información, y según el proceso participan distintos grupos de ellas:

  • Implica que quizás el cuello de botella (cambio de procesamiento paralelo a serial) se produzca justo antes de la RESPUESTA del sujeto.

El cerebro procesa en PARALELO, pero al responder está limitado. Este punto se ponen en evidencia ante el (PRP) período refractario psicológico.

Schneider y Deubel (2002), consideraron dos funciones atencionales:

  1. Selección para la percepción visual. Se puede añadir, aunque ellos no lo hicieron, la percepción auditiva (recuérdese que la vía ventral procesa color, forma...)
  2. Selección para la acción espacial-motora: acciones simples como tomar un objeto hace que discriminemos otros y exista la selección al target de movimiento. La vía dorsal procesa la información espacial. Este tipo de selección fue denominada 1987 por Allport como “ selección para la acción”.

Allport y Neumann, por separado, realizaron publicaciones importantes sobre las bases funcionales y neurofisiológicas de la conducta atencional. Ambos propusieron que para explicarla había que preguntarse para qué servía o por qué aparecía de ese modo.

Los sentidos son capaces de codificar información sobre muchos objetos a la vez pero hay límites estrictos para la acción, pues sólo podemos realizar una acción a la vez con cualquier efector (dirigir la mirada hacia un lugar al mismo tiempo, no a dos). Según Allport, tenemos una necesidad biológica de “selección para la acción".

5.1 ¿CÓMO SE CONTROLAN LAS ACCIONES?

Neuman (1987) sugirió que la acción que efectivamente se ejecuta es elegida de entre las acciones potenciales que son seleccionadas con el fin de evitar la desorganización que se produciría si se intentara atender a todas a la vez. Sugiere que existen diferentes problemas de selección y, por ello, varios mecanismos selectivos:

“La `atención´ no hace referencia a un solo tipo de fenómeno. Hay un término genérico que engloba a varios, cada uno de ellos relacionado con un mecanismo de selección diferente.”

La acción se define como la secuencia de movimientos controlados por una misma estructura de control interno que no constituye un reflejoNeuman considera que las acciones están controladas por destrezas almacenadas en la MLP como esquemas, y éstas se utilizan para conseguir metas:

  • Para alcanzar la meta hay que seleccionar una combinación de destrezas y dejarlas libres para controlar el efector.
  • Pero existe el problema de la elección del efector adecuado, pues el propio efector es limitado (1 boca y 2 manos).
  • En el desempeño se utilizan efectores que realizan varias acciones y además las destrezas no aportan todos los parámetros, pues el entorno también añade condiciones.

Argumenta que el cerebro utiliza un sistema de bloqueo, dando lugar a la limitación de la capacidad pues la acción en curso inhibe a las otras. No obstante, respuestas de orientación ante un estímulo inesperado procesado antes de la atención atravesarán el bloqueo. Por tanto, considera la ATENCIÓN como “conjunto de mecanismos que permiten al cerebro seleccionar la información adecuada para controlar acción. El límite de nuestras habilidades es debido a cómo ha evolucionado la capacidad de procesamiento para garantizar la conducta coherente".

5.2 ¿CÓMO SE LLEVA A CABO LA SELECCIÓN PARA LA ACCIÓN?

Allport destacó la importancia de la integración perceptiva en la eficacia de la selección para la acción. Los atributos de los objetos deben estar integrados y no interferir entre sí.

Neuman sugirió el bloqueo como mecanismo para explicar la selección, pero ni él ni Allport explican claramente cómo se producen el acoplamiento, la disociación o el bloqueo. La inhibición también es importante y se puede manifestar mediante priming negativo cuando el objeto primero ignorado se presenta luego como target.

5.3 EL PRIMING NEGATIVO

Como sabemos, el priming es un paradigma experimental que analiza la influencia de la presentación previa de un estímulo sobre otro posterior, facilitando (positivo) o inhibiendo (negativo) el procesamiento del último.

Tipper y cols. utilizaron priming negativo para investigar sobre los estímulos inatendidos y mecanismos de atención visual selectiva. El priming negativo manifiesta el procesamiento semántico del estímulo inatendido aunque los sujetos sean incapaces de comunicar su identidad. Para que se seleccione el target se inhibe el distractor, dando lugar a respuesta más lenta ante un ítem idéntico o relacionado categorialmente (probe).

Los estímulos que no van a controlar la conducta se inhiben, y dicha inhibición puede producirse en diferentes niveles de representación dependiendo de la tarea a realizar. Hay, inclusive, que coordinar la información entre modalidades.
Francolini y Egeth (1980) indicaron que los estímulos inatendidos se filtraban en un estadio inicial del procesamiento, antes de cualquier tipo de identificación. No se producía interferencia en ensayo prime y sí efectos de priming negativo en el ensayo probe. También se podía producir con objetos móviles, demostrando que la identidad del estímulo puede controlar una acción dirigida espacialmente, y la inhibición se puede dirigir hacia posiciones de los objetos irrelevantes (los depredadores siguen a la presa entre varias).

5.4 NIVELES DE REPRESENTACIÓN

Los mecanismos inhibitorios dependen de las metas propuestas. La selección está en función de las propiedades de un estímulo necesarias para el control de la respuesta y de la dificultad que exhibe la tarea selectiva. Por tanto, la selección es dinámica y sensible a las demandas de la tarea.
La selección y la inhibición pueden operar en diferentes niveles. Probable es que los objetos distractores se representen en numerosos niveles y que algunas de estas representaciones se inhiban y en otras permanezcan activas.
La ceguera para la repetición (CR) hace referencia a una disminución en la precisión del informe cuando se presentan dos estímulos idénticos. Para emitir el informe consciente es necesario vincular o integrar la información semántica con la episódica. Existiendo un sistema atencional responsable de integrar la información del ítem y del concepto, tal vez éste pudiera no ser capaz de vincular conceptos repetidos ante distintos ítems. Son las dimensiones atendidas repetidas las que producen ceguera a la repetición (CR).

5.5 ALCANZAR Y COGER

Hay que integrar numerosas fuentes de información, no solo la visual y la espacial del entorno acerca de color, forma, distancia, sino también información semántica depositada en la memoria sobre las propiedades sensoriales. Jeannerod (1984), tras su análisis de vídeos de personas que alcanzaban objetos, plantea que los movimientos se pueden desglosar en dos componentes: alcance presión:

  1. Alcanzar es guiar la mano hacia dirección correcta y moverla a la distancia adecuada.
  2. Presión comienza durante el movimiento de alcance y nuestra manera específica de prensión dependerá de cada objeto.
  3. Problema de los grados de libertad :Existe una enorme variedad de movimientos necesarios para combinar tamaños, distancias y propiedades del objeto.

Los mapas espaciales son importantes para integrar rasgos visuales (Treisman, 1999), pero de acuerdo con Rizzolati, Riggio y Sheliga (1994) no resulta sencillo definir el concepto de "espacio". Existen estudios con monos que han proporcionado evidencias de que el espacio se puede subdividir. Rizzolatti y cols. han aportado recientemente importantes resultados para el mejor conocimiento del sistema de control motor. Lesiones en las zonas premotoras pueden producir distintos tipos de heminegligencia visual:

  • En el espacio del alcance-> el animal no intentará alcanzar el objeto
  • En el espacio oculomotor -> no realizará movimientos oculares hacia los objetos
  • En el espacio orofacial -> el animal no se relamerá

Gracias a estos estudios con monos, conocemos que el sistema cortical es el que "sabe" dónde se encuentran los objetos, pues recibe aferencias del córtex visual y el lóbulo parietal inferior (integrado éste por varias regiones anatómicas y funcionales). Podemos concluir que distintas representaciones espaciales se computan en paralelo en diferentes circuitos corticales y la representación del espacio está vinculada con la organización de los movimientos. Combinando los hallazgos descritos junto con otras evidencias, Rizzolati y cols. (1994) llegaron a la conclusión de que la programación de los movimientos del brazo genera un campo atencional espacial que no depende de los movimientos oculares. Además, el sistema que controla la acción es el mismo que controla la atención espacial. Esta Teoría premotora propone que la atención selectiva espacial surge de la activación de neuronas en “mapas pragmáticos espaciales” (programan acciones motoras y representan el espacio). Esta teoría considera que la atención visual es posterior al procesamiento motor.

En cambio, Schneider y cols. (2002) expusieron como alternativa el modelo VAM (modelo de Atención Visual), considerando el procesamiento motor como una consecuencia de los procesos de atención visual.

Sin embargo, eran conscientes de que no existían evidencias claras para diferenciar ambos puntos de vista. Sugirieron que debían combinarse con una teoría atencional como la de Budensen (1990).

 

 

Realizamos nuestras acciones siguiendo secuencias dirigida por metas. Podemos fallar en la secuenciación y se dan los “deslices por acción”, es decir, hacemos algo que no tenemos previsto.
Hasta hoy no se sabe cómo se produce la coordinación y organización de la conducta. La pregunta está en saber cómo controlan la conducta los estados intencionales internos (endógenamente) en lugar de los perceptivos externos (exógenamente).
Los sujetos con desórdenes en la conducta, consecuencia de lesión en lóbulo frontal, han aportado datos para el estudio.

7.1 TRASTORNOS DEL CONTROL
Deslices de acción -> hacemos lo que no tenemos previsto (ir a cambiarse de ropa y, al llegar a la habitación, quitársela y meterse en la cama) según ejemplo de William James (1890).
Errores de captura --> sugieren que el ambiente tiene una enorme influencia en el control de la acción, llevando a los sujetos a realizar "acciones no intencionadas".
Síntomas clásicos del daño en lóbulo frontal implican dificultad para planificar, controlar y coordinar secuencias de acciones. Caso del paciente Phineas Gage: conducta después de la lesión muy desorganizada, incoherente e incompleta.
 
7.2 DIFICULTAD PARA MODIFICAR LA DISPOSICIÓN MENTAL (MENTAL SET)
Los pacientes con lesiones frontales presentan “rigidez conductual”. Evaluada mediante el "Test de clasificación de tarjetas de Wisconsin":

  • Tarjetas claves con dimensiones diferentes para clasificarlas: color, forma y número.
  • El paciente expuesto al experimento crea una primera regla, y luego se evalúa si es capaz de cambiar cuando se le indica. 
  • Se produce perseveración anclada en la disposición mental: el esquema incial aprendido no pueden cambiarlo.

En la fluidez verbal es también notable la discapacidad: de 30 ó 40 palabras que pudieran generarse en una tarea concreta, sólo serían capaces de producir cinco o seis, además de repetirlas o no cumplir la regla inicial.
 
7.3 CONDUCTA DISTRAÍDA
Consiste en la facilidad para la distracción en pacientes lesionados:

  • No pueden centrarse y mantener la concentración.
  • Aparte de conducta inflexible, les cuesta mantenerla activa o para inhibir acciones no deseadas.

La “conducta de utilización” consiste en la incapacidad para resistirse a realizar una acción, aún sabiendo que no debe hacerlo. Estos errores conductuales en los pacientes son similares a los “errores de captura” en sujetos “normales” cuando realizan una acción no intencionada.
 
7.4 PLANIFICACIÓN FUTURA Y CONDUCTA DIRIGIDA A METAS
Otro síntoma es la incapacidad para mantener conducta dirigida a metas o planificación. Esta capacidad es evaluada con la tarea de “La torre de Hanoi” (rompecabezas muy utilizado para analizar procesos computacionales en resolución de problemas).
Shallice denominó a esta tarea “Torre de Londres” y en ella los pacientes con lesiones frontales tienen muchas dificultades, inclusive en el comienzo de la tarea.

Volvemos al tema del control de la conducta por estados intencionales internos (endógenos):

  • Anderson (1983) desarrolló el Sistema de producción ACT* (objetivos o metas), que se basa en afirmar que las producciones requieren tanto la activación de datos y como la activación de la meta.
  • En el efecto Stroop, el vínculo condición-acción entre la palabra y su nombre es el más fuerte debido a la asimetría de las interferencias, pero se puede establecer la meta “decir color de tinta” para controlar la acción. Marcada la meta (con la instrucción del experimentador) el sujeto puede aplicar regla de producción más débil aunque lenta.

El modelo conexionista de Cohen y cols. (1990) aportaba sobre el Stroop formas de modular las vías de procesamiento en función de la demanda de la tarea, de tal forma que la vía más débil proporcione la respuesta.
Duncan (1986,1993) enfatizó el papel de las metas para la selección de inputs que llegan y la dirección de la conducta:

  • Relacionado con el filtro de Broadbent, dijo que éste es controlado por las metas actuales, las que están en curso.
  • Se establece una comparación entre los inputs y la “plantilla atencional” que especifica la información necesaria para el momento.

La “lista de metas” sirve para crear “estructuras de acción” (comportamientos). Según el autor, las listas de metas llevan a cabo “análisis de medios – fines” (método heurístico), calculando la diferencia entre el estado actual y el deseado.
Desde la perspectiva computacional se han diferenciado dos métodos de resolución de problemas: métodos algorítmicos y métodos heurísticos:

  • Un algoritmo explora todas las posibilidades y encuentra solución, pero a costa de invertir un tiempo considerable.
  • El método heurístico explora sólo las alternativas mejores, sin garantía de resolución, pero si la hubiera, se llega muy rápido a ella (ATAJO MENTAL)

La teoría de Duncan habla de tres componentes:

  1. Almacén de acciones y consecuencias (similar a la memoria de producciones del modelo ACT*).
  2. Proceso de selección de metas para control de la conducta (análisis de medios-fines)
  3. Selección de acción para minimizar diferencia entre estado actual y estado meta. Durará mientras haya discrepancia.

Una vez conseguido el objetivo, la lista de metas deja de controlar la conducta.
Los pacientes con lesiones frontales tienen dificultades para elaborar, mantener y utilizar listas de metas, pues son incapaces de realizar tarea o se distraén con facilidad si no se mantiene la lista:

  • Si ésta no existiera, la conducta se volverá incoherente, pues no se inhibirán las acciones irrelevantes.
  • Si la lista sigue rigiendo la conducta una vez llegado a la meta, el comportamiento se repetirá de nuevo y el paciente exhibirá perseverancia.
  • Lo anterior explica el por qué pueden manifestarse perseverantes e incapaces de iniciar acción espontánea.

Norman y Shallice (1986) encontraron que existían diferentes tareas que necesitaban recursos atencionales deliberados:

  • William James (1890) los llamó “actos voluntarios”. Estos implican “un elemento consciente adicional en forma de orden, mandato o consentimiento expreso”.
  • También existen los “actos ideomotores”, en los que “no somos conscientes de nada de lo que transcurre entre su concepción y su ejecución”.

Se necesitan recursos atencionales deliberados cuando las tareas:

  1. Suponían planificar o tomar decisiones.
  2. Incluían componentes de resolución de problemas.
  3. Se habían aprendido de forma insuficiente, o contenían secuencias nuevas.
  4. Se consideraban peligrosas o difíciles (desde el punto de vista técnico)
  5. Requerían superar una respuesta habitual fuertemente establecida.

Por ejemplo, en el efecto Stroop la acción involuntaria de “ nombrar palabra” se puede suprimir con control deliberado para “nombrar color”:

  • Existen esquemas de acción que esperan a que se den las condiciones oportunas para activarse.
  • De forma automática, sería el esquema de mayor intensidad el que tomaría el control.

Existen dos fuentes de activación:

  • Del entorno estimular actuando de abajo-arriba, y
  • la que actúa en función de la meta actual, de arriba-abajo.

Un importante elemento del modelo de Norman y Shallice es el “dirimidor de conflictos”, que clasifica los esquemas en conflicto mediante inhibición y excitación interactivas (similar al modelo de activación interactiva para el reconocimiento de letras propuesto por McClelland y Rumelhart (1981)). Puede actuar según 2 mecanismos:

  • Hilo horizontal de procesamiento lineal: activa esquemas coincidientes con las condiciones elicitadoras de la memoria.
  • Hilo vertical: cuando no existe esquema previo (tarea nueva, o se necesita cierto control adicional), el SAS – Sistema Atencional Supervisor impone sesgo arriba-abajo a los esquemas --> aplica excitación o inhibición adicional a los esquemas que cambian la probabilidad de selección por parte del mecanismo dirimidor de conflictos.

Se ha equiparado el SAS al ejecutivo central del modelo de memoria operativa (MO) de Baddeley.
Si el SAS estuviera dañado, sería incapaz de sesgar los esquemas dirigidos a controlar la acción o de pasar del esquema activo a otro nuevo. Se producirían errores de perseverancia y el esquema activado con mayor intensidad por los indicios ambientales atraerá el control de la acción, explicando conductas impulsivas.

 

Jersild (1927) fue el primero en investigar sobre “disposición mental” y “cambio mental”. Llevó a cabo un experimento usando la “tarea de cambio”, consistente en alternar entre dos tipos tareas:

  • A sus participantes se les proporcionó una lista de 25 números de dos dígitos y se les pidió que sumaran seis al primer número, restaran tres al segundo, sumaran seis al tercero y así sucesivamente. Jersild denominó a esta condición "tarea de cambio".
  • Cuando se comparó el tiempo que tardaban los participantes en completar toda la lista en la tarea de cambio con la media de tiempo utilizado al realizar ambas tareas por separado, se observó un "coste por cambio" o disminución de la eficiencia que se reflejaba en mayores tiempos para completar la lista. Se encontró que este coste por cambio estuvo en tomo a un segundo por ítem, lo que constituye un efecto de enorme magnitud.

Disposición mental y cambio mental: estado actual
Spector y Beiderman (1976) realizaron experimentos consistentes en sumar alternativamente 3 a un número y decir el antónimo ante palabra escrita. El resultado fue que la alternancia en este caso no generaba coste:

  • Se explica notando que la operación que se iba a realizar estaba dirigida por el estímulo. Cuando éste no señalizaba de manera inequívoca la tarea a realizar, encontraron costes importantes ocasionados por el cambio y dispusieron que “los cambios en la disposición tendrán un mayor efecto cuando la selección de las operaciones adecuadas requiera llevar un seguimiento de las operaciones realizadas anteriormente”.
  • El coste por cambio es un problema memorístico, no tanto de control.

 
10.1 DISPOSICIÓN MENTAL Y CAMBIO MENTAL: NUEVAS APORTACIONES
Desde Allport y cols. (1994) se han realizado numerosas demostraciones de coste por cambio en experimentos de alternancia de tareas, observándose la ralentización de la condición alternante. El hallazgo reiterado es que las latencias (tiempos) en condiciones de cambio de tareas son más lentas que las obtenidas en condiciones de repetición de tareas.
Allport y cols. (1984) compararon el cambio de tareas entre las distintas dimensiones de los estímulos de Stroop bajo condiciones en las que el estímulo especificaba o no la tarea que había que realizar en él:
LISTAS DE ELEMENTOS UNIFORMES

  1. Para un grupo se usaron como estímulos palabras coloreadas Stroop tradicional: “AMARILLO” - “ROJO”
  2. Para el otro grupo se emplearon grupos de números, ante los que podían recibir dos tipos de instrucciones:
  • Responder al número de dígitos que contenía el grupo --> (5 5 5): respuesta 3
  • Responder al valor númerico del dígito --> “condición valor” --> respuesta 5

LISTAS “MIXTAS”: Alterna entre las dos tareas: o indican palabra/ color de estímulo con color incongruente, o indican valor del dígito/ cantidad numérica que forman el grupo.
Dadas dos tareas A y B, se estudia el coste por cambio y se compara la ejecución entre bloques de listas de elementos uniformes y mixtos:

  • Decir un color es más lento que leer la palabra (dominante). Decir el grupo es más lento que decir el valor (dominante).
  • Si para ejecutar la tarea no dominante es necesario superar interferencia dominante, entonces se hace necesario recurrir a un procesamiento basado en un control ejecutivo.
  • Al alternar entre atributos no dominantes del color de tinta y grupo, se espera sesgo y mayor coste. Téngase en cuenta que el coste por cambio no fue superior en condiciones de cambio “difícil” entre tareas no dominantes, que en las condiciones “fáciles” dominantes.

Metodológicamente, destacar que en el experimento de Allport:

  • Se utilizó (así no en otros) el CONTRABALANCEO en el orden.
  • Utilizaron los mismos individuos para examinar la correspondencia entre respuestas coherentes y su inversión.
  • Utlizaron 3 bloques de ensayos.

Mencionar que los sujetos expuestos a las tareas del primer bloque de ensayo, cuando volvían a las del tercer bloque (mismas que en el 1º), una vez pasados por el 2º bloque (tareas cambiadas), esta segunda vez del bloque 1º hacía que hubiera coste de tiempo (milisegundos) por la interferencia que producía. Este fenómeno se conoce como Inercia por Disposición hacia la Tarea (IDT):

  • El coste por cambio entre tareas se debe a la consecuencia del tiempo que tarda el sistema de procesamiento de la información en consolidar una única respuesta, después de la presentación del siguiente estímulo.
  • Para desentenderse de una tarea es necesario esperar hasta el siguiente estímulo. Por tanto, lo que se podía considerar como un proceso de “control”, es en realidad un proceso dirigido por el estímulo (propiedad de los procesos automáticos).

Estos experimentos mostraron que lo que se debe considerar como “acto de voluntad”- realizar primero una tarea y luego otra- no se puede controlar íntegramente desde el interior, sino que depende de la activación exógena (estímulos ambientales).
En resumen, cuando un estímulo es ambigüo o en la tarea aparece información de otra tarea competitiva, se produce coste como causa del cambio intencionado de una a otra. Depende ello del grado de temporalidad, si ha sido recientemente o no. No obstante, aunque el intervalo de tiempo entre las tareas aumente, no desaparece el coste. Allport y cols. interpretaron el coste por cambio como el tiempo necesario para que el conflicto (IDT) se resolviera después de llegar el siguiente estímulo.
Rogers y Monsell (1995) encontraron que la IDT era insuficiente para explicar el fenómeno de cambio en la tarea. Consideraban dos componentes:

  1. Proceso endógeno inicial previo a tarea.
  2. Proceso que se activaba exógenamente al llegar el estímulo relevante para la tarea. Puede parecerse al IDT de Allport, pero sin dejar de considerar el componente endógeno inicial.

Utilizaron para su experimento el paradigma de series alternantes, consistente en dos tareas A y B, en las que el cambio entre ellas se produce veces (ejemplo: si fuera n=2-> AABB-AABB). El primer ensayo sería ensayo de cambio, y el segundo ensayo de repetición. Emplearon parejas de caracteres:

  • letras (vocal/consonante), o
  • números (impar/ par)

El que fuera el relevante aparecería a derecha o izquierda, para que así el sujeto procesara igualmente el irrelevante al no saber la posición de antemano.
Rogers y Monsell interpretan el coste como reflejo del tiempo necesario para reconfigurar la disposición hacia la tarea: “proceso que activa y desactiva conexiones entre módulos de procesamiento o que resintoniza las correspondencias entre inputs y outputs previas, de manera que el mismo tpo de input se puede procesar de una manera distinta según las necesidades de la nueva tarea”:

  • La anticipación no elimina los costes por cambio.

Examinaron también el efecto de interferencia cruzada, es decir, se provocaban respuestas conflictivas, ya que en una segunda tarea aparecía un ítem que había sido relevante en la tarea anterior pero que ahora no lo era. Asimismo, había ensayos congruentes e incongruentes, en los que el botón de respuesta tanto para el carácter relevante como para el irrelevante era el mismo (congruente) o distinto (incongruente), respectivamente.
Rogers y Monsell encontraron que:

  1. Cuando los estímulos compartían atributos con una tarea competitiva (cuando el carácter se asociaba con la tarea anterior), los ensayos se veían perjudicados con respecto a una tarea neutral. A este fenómeno lo denominaron efecto de señalización de la tarea.
  2. Observaron también que la supresión total de la correspondencia entre respuestas y estímulos irrelevantes para la tarea (congruente frente a incongruente) resultaba imposible aunque los sujetos mostraran un rendimiento preciso, y denominaron a este efecto interferencia cruzada tipo Stroop.

Ambos efectos de interferencia apuntan hacia un control de origen exógeno. Así, parece que el coste de tiempo por el cambio entre tareas podría deberse tanto a un componente endógeno como exógeno. Rogers y Monsell consideran que, en general, sus resultados son coherentes con el modelo de Norman y Shallice antes descrito. La activación de los esquemas (o disposiciones hacia la tarea, empleando los términos de Rogers y Monsell) se desencadena por estímulos ambientales externos; esta activación se halla modulada por procesos internos que garantizan la adecuada ejecución de la tarea mediante la emisión de la acción correcta.
 
Rubenstein, Meyer y Evans (ofrecieron una explicación similar a la anterior en la que consideraban que los costes tenían su origen en un proceso de dos etapas:

  1. “Cambio de meta” : activo antes de la presentación del estímulo.
  2. “Activación de reglas” : comienza en la aparición del estímulo.

Allport y Wylie (2000) estudiaron efectos del priming en cambio de tareas, obteniendo los siguientes resultados:

  • Hay asimetría al medir el coste del cambio, pues no todos los cambios producen el mismo coste.
  • Encontraron costes mayores al cambiar a la tarea dominante. Sugiere esto que quedan “residuos inhibitorios” de la tarea anterior.
  • Comunicaron efectos de priming procedentes de ítems específicos de la tarea previa. Un estímulo se había asociado a tarea A, y cuando luego se presentaba en un ensayo de cambio de tarea B, ese estímulo seguía elicitando la tarea A.

Otros autores como Monsell y cols. (2000) evidenciaron lo contrario, encontrando ejemplos en los que los costes por cambio eran mayores para la tarea menos dominante (se invertía la asimetría de los costes al cambio de tarea).
Tanto los factores exógenos como endógenos se siguen investigando para dar cuenta de los costes de cambio de tarea.